Según Juan Manuel Escobar, especialista en psiquiatría del Hospital Serena del Mar en Cartagena de Indias, el bajo nivel de discusión sobre las enfermedades mentales no refleja su falta de frecuencia, sino más bien una cultura de ocultamiento arraigada en el miedo al estigma y la vergüenza. «Aunque se hable poco de ellas, las enfermedades mentales son extremadamente comunes», afirma Escobar. De hecho, la depresión ha escalado para convertirse en la principal causa de discapacidad a nivel global.
- Adolescentes y mujeres embarazadas: grupos vulnerables
La pandemia ha arrojado luz sobre un aumento preocupante en los casos de enfermedades mentales, particularmente entre dos grupos vulnerables: adolescentes y mujeres embarazadas.
Laura Saavedra, también del Hospital Serena del Mar, señala un crecimiento alarmante en los casos de depresión entre adolescentes, especialmente en niñas, vinculando este fenómeno a las presiones sociales y estéticas exacerbadas por las redes sociales.
Por otro lado, el periodo perinatal emerge como un momento de alto riesgo para la salud mental de las mujeres gestantes y en postparto. El suicidio durante este período es una tragedia frecuente, con un impacto devastador en las familias y la sociedad en general, siendo aún más pronunciado en poblaciones afrodescendientes y minorías étnicas.
- Rompiendo el estigma: la clave para la prevención
La Organización Mundial de la Salud ha intensificado sus esfuerzos para educar a profesionales de la salud y al público en general sobre salud mental, pero romper el estigma requiere un esfuerzo colectivo. Es hora de desterrar la idea de que hablar sobre salud mental es una debilidad. Saavedra, enfatiza la importancia de adoptar hábitos de vida saludable y buscar ayuda profesional cuando sea necesario.
- Prevención y atención temprana: el camino hacia el bienestar
En lugar de esperar a que surjan problemas, es crucial adoptar un enfoque preventivo hacia la salud mental. Esto implica promover intervenciones tempranas y preventivas en entornos donde las personas están expuestas a un mayor riesgo, como los trabajadores de la salud y las víctimas de la violencia.
Del mismo modo en que nos sometemos a chequeos médicos regulares, Saavedra, sugiere que deberíamos considerar las revisiones periódicas de salud mental como parte de nuestra rutina de cuidado personal. Este enfoque proactivo no solo puede ayudar a identificar problemas antes de que se agraven, sino que también puede fomentar un mayor bienestar emocional en general.
En última instancia, hablar abiertamente sobre salud mental y priorizar la prevención son pasos cruciales hacia una sociedad más saludable y compasiva.




