Este sábado 5 de abril, el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, confirmó la muerte de José Miguel Demoya Hernández, alias ‘Chirimoya’, uno de los cabecillas del “Clan del Golfo”. El operativo, realizado en la zona rural de La Apartada, Córdoba, estuvo liderado por el Gaula Élite de la Policía Nacional en colaboración con la DEA. Según Petro, ‘Chirimoya’ fue abatido en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad tras resistirse a la captura.
Alias ‘Chirimoya’, quien asumió un papel importante en la estructura del grupo criminal tras la captura de ‘Otoniel’, tenía un extenso historial delictivo. Según las autoridades, manejaba las rutas de narcotráfico del grupo, además de ser cabecilla del Estado Mayor del “Clan del Golfo”. Su trayectoria en el crimen se extendió por más de dos décadas, involucrándose en actividades ilícitas en diversas regiones como Córdoba, Sucre, Santander, Bolívar y Atlántico.
‘Chirimoya’ también era considerado el lugarteniente más cercano de ‘Chiquito Malo’, el máximo líder del “Clan”. Su designación como responsable de la expansión del grupo en varias zonas del país evidenciaba su importancia dentro de la estructura criminal. Además, tenía más de cinco órdenes de captura por delitos como extorsión, homicidio y narcotráfico, y se encontraba bajo solicitud de extradición a los Estados Unidos.
La noticia de su muerte ha generado una ola de miedo en varias regiones de Sucre, especialmente en Sincelejo. Establecimientos nocturnos de la ciudad y otras zonas del departamento recibieron amenazas directas por parte de ese grupo. Según fuentes judiciales, los administradores de los negocios fueron intimidados con la orden de cerrar como represalia por la baja de ‘Chirimoya’.
La situación en Sincelejo es crítica. A esta hora, la ciudad está prácticamente vacía, con bares, restaurantes y otros comercios cerrados en sectores claves como la Variante a Tolú, la avenida Argelia, y las zonas sur y norte. La Policía Nacional ha intensificado los operativos en la región, con el objetivo de evitar cualquier reacción violenta o actividad ilícita que intente aprovechar el clima de tensión.
Ante las amenazas, las autoridades han desplegado fuertes medidas de seguridad, especialmente en las estaciones de Policía del sur de Córdoba y en áreas de Sucre, donde se anticipan posibles represalias. Las fuerzas de seguridad están trabajando en conjunto con la DEA para mantener el control de la situación y evitar nuevos episodios de violencia.
En este contexto, la situación en Sincelejo se mantiene bajo vigilancia constante, con la esperanza de que las autoridades logren estabilizar la región y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Sin embargo, el temor sigue presente entre los habitantes, quienes viven con incertidumbre ante el posible recrudecimiento de las acciones del “Clan del Golfo” tras la muerte de uno de sus principales cabecillas.
La jornada ha sido de alta tensión en Sucre y Córdoba. Las autoridades continúan monitoreando los movimientos del grupo al margen de la ley, mientras la ciudadanía de Sincelejo se enfrenta a una noche de miedo y cautela.
A pesar de la alarma generalizada, el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, aclaró que hasta el momento no se ha recibido información oficial ni panfletos que confirmen la autoría de los supuestos comunicados atribuidos al Ejército Gaitanista de Colombia, también conocido como «Clan del Golfo».

A pesar de la falta de pruebas formales sobre la vinculación directa del grupo armado se ha activado un plan de acción conjunto para garantizar la seguridad de los habitantes. Este plan involucra la colaboración entre la Policía Nacional, el Ejército y la Armada Nacional, quienes están desplegando operativos de seguridad en puntos claves de la ciudad y sus alrededores.






