En momentos en que el río Sinú se encuentra desbordado a lo largo de todo su cauce, creciendo minuto a minuto y amenazando con arrasar todo a su paso, no solo ha aumentado el nivel del agua, sino también el temor de la población. Esta emergencia ha puesto a prueba la capacidad del Estado para responder con oportunidad, humanidad y firmeza.
En medio de la ola invernal que golpea a varios sectores del municipio de Lorica, la Infantería de Marina del Batallón de Infantería de Marina No. 14 (BIM 14) ha vuelto a demostrar que su misión trasciende la seguridad: proteger la vida y acompañar a la población civil en los momentos más difíciles.
Bajo el lema institucional “Protegemos el azul de la bandera”, unidades de la Armada Nacional adscritas a la Primera Brigada de Infantería de Marina, bajo la responsabilidad del BIM 14 y con el apoyo de unidades especializadas, desplegaron una operación integral de asistencia humanitaria y apoyo a la gestión del riesgo en los sectores de Sarandelo, Cotocá Arriba, Los Morales, Nariño y Matecaña, zonas gravemente afectadas por el incremento del caudal del río.
La jornada, desarrollada desde las primeras horas del 7 de febrero de 2026, contó con el despliegue adicional de 80 Infantes de Marina, completando más de 140 hombres y mujeres comprometidos con una sola causa: evitar una tragedia mayor. Con trabajo físico extenuante, disciplina y coordinación, los uniformados instalaron y adecuaron sacos de arena en puntos críticos de la ribera, con el fin de contener posibles desbordamientos y proteger viviendas, vías e infraestructura comunitaria.
La respuesta no se limitó a las labores en tierra. De manera simultánea, la Armada Nacional dispuso dos botes inflables tipo Zodiac, fundamentales para el monitoreo fluvial, evacuaciones preventivas y la atención de zonas de difícil acceso. Gracias a este apoyo, varias familias fueron trasladadas a lugares seguros, mientras se entregaban ayudas humanitarias a quienes lo perdieron todo por la fuerza del agua.
El componente logístico también fue determinante. Con el empleo de una Patrulla Logística de Combate (PLC), compuesta por un vehículo HUMVEE y dos MV-7400, además del apoyo de vehículos utilitarios tipo NPR, se garantizó el transporte oportuno de materiales y suministros, asegurando la continuidad de las operaciones y la efectividad de la asistencia humanitaria.
Estas acciones se ejecutaron de manera interinstitucional, con el respaldo del GAULA Sucre, BMOV1, BCAI No. 1 y BCAI No. 6, evidenciando que, ante la emergencia, la articulación del Estado es fundamental para salvar vidas.
Al frente de esta operación se encuentra el Teniente Coronel de Infantería de Marina Yerly Alexander Carreño Landázabal, comandante del BIM 14, quien ha liderado con presencia constante en el terreno. Su mensaje ha sido claro: los Infantes de Marina no abandonarán a la población, permanecerán el tiempo que sea necesario y continuarán actuando hasta mitigar los efectos de la emergencia.
Las acciones continúan. Se gestionó el refuerzo de dos botes Zodiac adicionales por parte de la Flotilla de Superficie, fortaleciendo la capacidad de respuesta humanitaria en la zona.

En Córdoba, y especialmente en Lorica, el uniforme camuflado no representa distancia ni temor; representa solidaridad, esperanza y presencia real del Estado. En medio del barro, el agua y el cansancio, los Infantes de Marina del BIM 14 reafirman que su compromiso es con la gente, con la vida y con Colombia. La Primera Brigada de Infantería de Marina continuará apoyando de manera permanente a los damnificados por la ola invernal.




