En una operación estratégica desarrollada en aguas del Pacífico centro, la Armada de Colombia asestó un nuevo golpe a las estructuras del narcotráfico tras incautar cerca de una tonelada de marihuana que era transportada en una motonave tripulada por dos ciudadanos de nacionalidad panameña.
La operación fue posible gracias a información de Inteligencia Naval que alertó sobre el desplazamiento sospechoso de una embarcación en el departamento del Valle del Cauca. De inmediato, unidades de la Estación de Guardacostas de Buenaventura activaron el procedimiento de interdicción marítima, cerrando el paso a la nave en altamar.
Durante la inspección se hallaron 34 costales que, por sus características, corresponderían a sustancias ilícitas, además de 10 canecas plásticas con combustible y equipos de comunicación, evidenciando la logística empleada para el transporte ilegal.
En medio del procedimiento, la motonave presentó fallas estructurales asociadas al exceso de peso y a las condiciones meteomarinas adversas, lo que comprometió su estabilidad hasta provocar su hundimiento. La reacción inmediata del personal naval permitió rescatar a los tripulantes y recuperar el cargamento antes de que se perdiera en el mar.
Tras las pruebas realizadas por la Seccional de Investigación Judicial – SIJIN, mediante la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), se confirmó que el cargamento correspondía a 801 kilogramos de marihuana.
Con este resultado operativo se evitó el ingreso de aproximadamente ocho millones de dólares a las finanzas de organizaciones criminales y la distribución de más de 132.000 dosis en mercados internacionales, afectando de manera directa las redes de tráfico transnacional.



