El balance del accidente de una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, continúa empeorando con el paso de las horas. En una actualización oficial emitida a las 17:10 horas, las autoridades confirmaron un incremento significativo en el número de víctimas, en medio de un operativo que sigue marcado por la complejidad del terreno y las condiciones climáticas.
De acuerdo con información suministrada por el Comando General de las Fuerzas Militares al Ministerio de Defensa Nacional, en la aeronave viajaban 128 personas: 11 integrantes de la Fuerza Aeroespacial, 115 del Ejército Nacional de Colombia y 2 de la Policía Nacional de Colombia.
El reporte más reciente confirma 44 fallecidos, de los cuales 33 cuerpos ya se encuentran en morgue en proceso de identificación, uno permanece en un dispensario médico y otros 10 continúan en el lugar del siniestro. Sin embargo, las autoridades advierten que 26 personas siguen desaparecidas, lo que eleva el estimado preliminar de víctimas fatales hasta 70.
En cuanto a los sobrevivientes, se reportan 58 heridos, todos ya evacuados o en proceso de traslado. Diez de ellos fueron remitidos inicialmente —ocho hacia Florencia y dos a Bogotá— mientras que los 48 restantes están siendo transportados en un avión tipo Hércules hacia la capital del país para recibir atención especializada.
Las autoridades confirmaron además que ya no quedan heridos en Puerto Leguízamo, lo que marca el cierre de la fase de evacuación médica en la zona. A partir de ahora, los esfuerzos se concentrarán en las labores de búsqueda de los desaparecidos, recuperación de cuerpos e identificación forense, tareas que continuarán este martes bajo condiciones adversas.
Posteriormente, y conforme avance la plena identificación de las víctimas, se dará inicio al traslado de los cuerpos hacia sus lugares de origen para las honras fúnebres correspondientes.
Esta tragedia, una de las más graves en los últimos años para las Fuerzas Militares, enluta a todo el país y vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan a diario los hombres y mujeres de la Fuerza Pública en cumplimiento de sus misiones. Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro, Colombia permanece en duelo.



