Una de las peores tragedias aéreas recientes enluta a Colombia. Un avión militar tipo C-130 Hércules se precipitó a tierra en el sur del país, dejando un saldo devastador de al menos 66 personas fallecidas y 57 heridas. El siniestro ocurrió en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, cuando la aeronave cubría la ruta hacia Puerto Asís. Según los primeros reportes, el avión no logró alcanzar la altura necesaria tras el despegue y cayó a pocos kilómetros del aeropuerto, desencadenando una escena de destrucción, fuego y explosiones.
Entre los fallecidos se encuentran:
- 6 integrantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
- 58 del Ejército Nacional de Colombia
- 2 de la Policía Nacional de Colombia
La magnitud del impacto humano convierte este hecho en un duro golpe para las fuerzas del Estado. Los 57 sobrevivientes fueron trasladados de urgencia a centros médicos, principalmente en Bogotá y Florencia, donde permanecen bajo atención especializada.
El comandante de bomberos, Eduardo Sanjuán Callejas, describió los momentos iniciales como caóticos: “La aeronave estaba envuelta en llamas y había explosiones, al parecer de material bélico. Era muy complejo acercarse”.
Las primeras unidades llegaron minutos después del aviso, encontrando a civiles y policías intentando rescatar sobrevivientes entre los restos. El alcalde Luis Emilio Bustos Morales advirtió sobre limitaciones críticas del aeropuerto: “La pista tiene muchas deficiencias. Creemos que es muy corta para este tipo de operaciones”.
La Armada de Colombia expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, calificando el hecho como una tragedia que “enluta a las Fuerzas Militares”. Colombia enfrenta hoy una jornada de dolor, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer qué provocó la caída de la aeronave y determinar responsabilidades en este accidente que ha dejado una profunda herida en el país.



