La candidata presidencial denunció intimidaciones en redes sociales y vandalismo contra su sede en Bucaramanga. El Gobierno anunció medidas urgentes para garantizar su seguridad.
Un nuevo episodio de tensión política sacude el escenario electoral colombiano. La candidata presidencial Paloma Valencia denunció haber sido víctima de amenazas de muerte difundidas en redes sociales, así como de un ataque vandálico contra su sede política en Bucaramanga, hechos que han encendido las alarmas sobre la seguridad de los líderes políticos en el país.
Según informó la campaña de la candidata, la sede del partido Centro Democrático en la capital santandereana fue objeto de actos vandálicos en medio de un ambiente de creciente polarización política. A esto se sumaron mensajes intimidatorios que circulan en plataformas digitales y que, según la aspirante presidencial, constituyen una amenaza directa contra su vida.
Valencia rechazó con firmeza los hechos y aseguró que “condena de manera enérgica y categórica la circulación de amenazas de muerte en su contra y los actos vandálicos perpetrados contra una sede política”, advirtiendo que este tipo de situaciones representan un serio riesgo para la estabilidad democrática.
La candidata también lanzó una advertencia que ha generado preocupación en distintos sectores políticos: “Estos hechos evidencian un deterioro preocupante del ambiente democrático en el país”, señaló, haciendo un llamado a no normalizar la violencia política en Colombia.
- Gobierno anuncia refuerzo de seguridad
Tras conocerse las denuncias, el ministro del Interior, Armando Benedetti, rechazó públicamente las amenazas contra la senadora y confirmó que el Gobierno tomará medidas inmediatas para reforzar su esquema de seguridad. El funcionario aseguró que el Ejecutivo garantizará protección a todos los candidatos presidenciales, especialmente en un contexto político marcado por tensiones y riesgos.
Asimismo, indicó que las autoridades ya adelantan investigaciones para identificar a los responsables tanto de las amenazas como del ataque vandálico registrado en Bucaramanga.
- Procuraduría advierte sobre riesgos para la democracia
El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, también se pronunció con contundencia frente a los hechos, condenando las amenazas y el hostigamiento contra la campaña política. El jefe del Ministerio Público reiteró la necesidad de garantizar la seguridad de todos los actores políticos y proteger el ejercicio democrático, en medio de un panorama nacional que ha despertado temores por el incremento de actos de violencia política.
Hasta el momento, no se han reportado capturas relacionadas con los incidentes, mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
- Crece la preocupación por la violencia política
Este nuevo episodio ocurre en un contexto especialmente sensible para el país, donde distintos sectores han advertido sobre el aumento de la polarización y los riesgos que enfrentan los candidatos en medio de la contienda electoral.
Las amenazas contra líderes políticos y los ataques a sedes partidistas han encendido las alertas de organismos de control y autoridades, que insisten en la necesidad de blindar el proceso democrático y evitar que la violencia interfiera en la competencia electoral.



