El bloqueo del estrecho de Ormuz podría desatar una crisis aérea sin precedentes en el Viejo Continente si el tránsito marítimo no se restablece en las próximas semanas.
Una nueva alerta internacional sacude al sector aeronáutico mundial. La guerra en Oriente Medio podría desencadenar una grave escasez de combustible en aeropuertos europeos, poniendo en riesgo la operación de vuelos comerciales y elevando la incertidumbre sobre la conectividad aérea en el continente.
La advertencia fue emitida por ACI Europe, la asociación que agrupa a cerca de 600 aeropuertos en más de 50 países, mediante una comunicación dirigida a la Comisión Europea en la que se advierte sobre una posible “escasez sistémica” de queroseno si no se normaliza el tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo máximo de tres semanas.
Este corredor marítimo, considerado uno de los más importantes del mundo, moviliza cerca del 20% del petróleo y combustibles globales, por lo que cualquier interrupción en su funcionamiento genera efectos inmediatos en la economía internacional.
El origen de la actual tensión energética se remonta al 28 de febrero, cuando se intensificó el conflicto en Oriente Medio tras bombardeos atribuidos a fuerzas de Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán, lo que provocó una escalada militar en la región.
Como respuesta, Teherán interrumpió la navegación en el estrecho de Ormuz, desencadenando un impacto inmediato en los mercados energéticos. Desde entonces, el precio del queroseno ha registrado incrementos históricos, llegando incluso a superar el valor del petróleo crudo, un fenómeno que ha puesto en alerta a aerolíneas y autoridades aeroportuarias en todo el mundo.
Aunque desde la noche del 7 de abril se mantiene un frágil cese al fuego, los efectos económicos ya se sienten con fuerza. Varias aerolíneas han comenzado a suspender vuelos y aumentar tarifas, argumentando problemas de rentabilidad y condiciones de seguridad.
La asociación aeroportuaria insiste en la necesidad de un seguimiento urgente del suministro de combustible durante los próximos seis meses, con el objetivo de evitar que la volatilidad actual evolucione hacia un escenario de desabastecimiento generalizado.
La advertencia, revelada inicialmente por el Financial Times, subraya que la estabilidad del transporte aéreo europeo depende directamente de la reapertura definitiva del estrecho de Ormuz y del restablecimiento del flujo regular de hidrocarburos.
De prolongarse la interrupción, expertos advierten que Europa podría enfrentar cancelaciones masivas de vuelos, aumento generalizado en los costos de pasajes y restricciones operativas en aeropuertos, afectando no solo a viajeros, sino también al comercio internacional y al turismo.
Lo que comenzó como un conflicto regional podría convertirse en una crisis logística internacional. La dependencia del combustible que transita por el estrecho de Ormuz convierte a esta vía en un punto crítico cuya estabilidad define, en buena medida, el funcionamiento del transporte aéreo global.
Por ahora, Europa observa con atención cada movimiento en la región, consciente de que las próximas semanas serán determinantes para evitar una crisis que podría alterar el mapa del transporte aéreo mundial.



