Las consecuencias por la llegada del Fenómeno de El Niño comienzan a sentirse en varias zonas del departamento de Bolívar y se reflejan en la disminución de los cuerpos de agua, las dificultades en la navegabilidad, el desabastecimiento de agua potable en algunos municipios, las altas temperaturas y la afectación en los cultivos.
Ante la situación el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay, declaró el Estado de Calamidad Pública en todo el territorio bolivarense, previo se tomaron acciones para mitigar las necesidades de las comunidades comenzando por Turbaco y el municipio de Clemencia. “Hemos exigido al alcalde y al operador del acueducto de Turbaco bombear el líquido a los barrios que equivocadamente están programados para cada 30 días y hemos dispuesto varios carros tanques para suministrarles el precioso líquido mientras se termina la nueva planta de tratamiento. Además, brindaremos lo necesario para que se restablezca el bombeo rápidamente. También hemos llevado el líquido al municipio de Clemencia en una jornada denomina la caravana del agua”.
Por su parte el gerente de Aguas de Bolívar, Miguel Torres Scaff, explicó que la nueva planta de tratamiento, que está diseñada para distribuir 400 mil litros por segundo, tiene un avance del 84%. “En diciembre hubo muchas fluctuaciones de energía, por eso se presentó el problema en Turbaco. Sin embargo, la primera fase del sistema, que se espera esté lista en febrero, va a darle más estabilidad al sistema”.
El director de la oficina de Gestión del Riesgo departamental, Ariel Zambrano, solicitó a los alcaldes evaluar las situaciones desde el contexto general de su municipio y de sufrir afectaciones mayores ir a los elementos que les entrega la ley 1523 para actuar prontamente y darle cumplimiento al plan de acción que ellos propongan, lo cual permitiría que el gobierno nacional y departamental entren a coadyuvar en la situación.



