El presidente de la Veeduría de la Rama Judicial, Vejuca, Erick Urueta Benavides, presentó ante el Jefe del Estado colombiano, Iván Duque Márquez y el ministro de la defensa nacional, Guillermo Botero Nieto, una solicitud de revocatoria de acto administrativo decreto 2362 de 2018 por falsa motivación y por cual se adoptan medidas para la suspensión general de permisos para el porte de armas de fuego.
De acuerdo con Urueta Benavides, el decreto 2362 de 2018 se basa en falsas motivaciones.
“Según las estadísticas existentes, es posible sostener que el porte de armas promueve la violencia, agrava las consecuencias de los enfrentamientos sociales e introduce un factor de desigualdad en las relaciones entre particulares que no pocas veces es utilizado para fortalecer poderes económicos, políticos o sociales. Por eso los permisos para el porte de armas solo pueden tener lugar en casos excepcionales”
Debemos tener en cuenta que en ese momento la corte constitucional mencionó estadísticas que posibilitaban sostener que el porte de armas de fuego promueve la violencia, agrava las consecuencias de enfrentamientos sociales, pero en la actualidad esto no es coherente con esa interpretación, debido a que existe una diferenciación sustancial entre lo que se denomina porte de armas legal e ilegal, pues si bien es cierto lo mencionado por la corte constitucional esto aplicaría al porte de armas en forma general sin hacer una diferenciación entre porte de armas de fuego legal e ilegal, por lo que en ese momento se dejó de tener en cuenta esta gran diferenciación, pues entonces deberíamos tener actualización de datos estadísticos que demuestren si la comisión de los delitos de violencia, de enfrentamiento sociales de muertes violentas por proyectiles se deben a las armas legales o ilegales.
Se tomó en cuenta “las estadísticas de homicidios y lesiones personales suministradas por la Policía Nacional entre los años 2013 y 2018, en el tiempo de vigencia de las medidas para la suspensión general de los permisos para el porte de armas en el periodo comprendido entre los años 2016 al 2018, existe una tendencia decreciente de los índices de homicidios y lesiones ocasionadas por armas de fuego, lo cual coadyuva a garantizar los derechos y libertades fundamentales, seguridad ciudadana y el orden público”.,
Pero esta manifestación de la Policía es contraria a lo que suministran los datos estadísticos de medicina legal, pues estos muestran y al revisar el boletín estadístico de enero a diciembre de 2014, emitido por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses[, nos proyecta:
- Homicidios por proyectil: 7892.
- Violencia general por homicidio: 10.726.
- De enero a diciembre de 2015.
- Homicidios por proyectil: 7.454.
- Violencia general por homicidio: 10.365.
- De enero a diciembre de 2016.
- Homicidios por proyectil: 7.567
- Violencia general por homicidio: 10.674.
- De enero a diciembre de 2017.
- Homicidios por proyectil: 8.122.
- Violencia general por homicidio: 10.868.
- De enero a noviembre de 2018.
- Homicidios por proyectil: 8.631.
- Violencia general por homicidio: 10.229.
Entonces no es cierto que exista una tendencia decreciente de los homicidios durante la vigencia del decreto de suspensión del porte de armas de fuego en el 2016 y 2018, lo que vemos es un aumento de la tasa de homicidios en forma general y con armas de fuego, además de que medicina legal no solo recibe muertos de la Policía, sino también del CTI y en partes que no hace presencia la fuerza pública son entregados por diferentes personas, por lo cual el dato estadístico de medicina legal tiene más confiabilidad, por cuanto son muertes violentas a las cuales les toca hacerle la respectiva necropsia.
Colombia, ocupa un puesto importante en el ranking de países con más homicidios. Notamos como los ciudadanos de bien se les restringe un porte de armas de fuego, mientras la delincuencia anda armada.
Solicitamos se permita el porte de arma de fuego hasta tanto se determine con datos reales y estadísticos que en Colombia esta restricción efectivamente disminuyo el delito.



