Los municipios de Cantagallo, Simití, Santa Rosa Sur y San Pablo, Bolívar, quedaron aislados y en tensa calma, después que el grupo rebelde del Ejército de Liberación Nacional, difundiera por redes sociales, la realización de un paro armado que inicio desde ayer 18 y hasta el 24 de mayo del 2020.
En la zona la comunidad pide que la fuerza pública y la guerrilla del Eln, los aparte del conflicto armado y rechazan las amenazas del grupo subversivo de derribar las torres de interconexión del fluido eléctrico y exigen que los vehículos que transportan víveres tengan libertad de movilidad, para abastecer los cuatro municipios que quedaron aislados por esta nueva amenaza.
En los últimos días una operación del Ejército Nacional en el Alto del Atara, región selvática del municipio de Montecristo, Sur de Bolívar dejó 20 guerrilleros muertos, entre ellos un importante cabecilla para la organización rebelde conocido con el alias de “Mocho Tierra, quien según la inteligencia militar sembraba el terror y la confusión en la zona.
Sobre esta amenaza el gobernador del departamento, Vicente Blel ordenó a las tropas reforzar el pie de fuerza para garantizar la seguridad en la zona, bajo la premisa que «en Bolívar no hay ni habrá cabida para los violentos».




