Lo único que le faltaba a Uribe, para graduarlo de héroe, es la prisión que injustamente le han aplicado. Pasó con Jesucristo y Mandela. Pasa a diario con figuras políticas de menos relevancia que soportan con estoicismo el embate de la injusticias de este país.
Pero en estos casos, la prisión no es una vergüenza, es un orgullo de hacer las cosas bien por y para la patria. Así como Cristo enalteció la cruz, de la misma forma la batalla por defender la verdad enaltece el proceder de nosotros los colombianos de bien, mientras los hipócritas fariseos y criminales de la moral, posan de impolutos, no siendo más que estiércol de sus propios desechos, aun con el bolígrafo del poder en muchos casos.
El poder que no es más que el muro de la vergüenza para ellos. Sus cocteles no borran los actos pusilánimes de atropello y vergüenza.
Hoy Uribe, tiene la frente mas en alto que ayer y sus verdugos politiqueros reclaman una victoria que solo existe en sus retorcidas mentes.
Acribillan la verdad, se ensalzan de comisiones que solo destilan dolor y muerte desde círculos de poder, algunos provinciales y no pasan de ser unos pobres diablos, revolcados en su mierda. Su propia mierda, hasta quitándole los mercados a los necesitados.Huelen a podrido, porque esa es su nauseabunda esencia.
No les debe dar la cara para levantarla del piso, donde clavan su vergüenza y sus ojos no pueden desprenderse de evadir a los que miramos fijamente de frente, porque no nos carcome el virus de indignidad.
Hoy Uribe es más digno que ayer. Los amigos se conocen en las dificultades y no en las conveniencias. Hoy muchos por conveniencia salen a apoyar a Uribe de quién han venido usufructuando, pero si lo rodeara la pobreza y ausencia de poder, no les sería mas que vergüenza, y estorbo. Por ello siempre diré que los únicos amigos son Dios y el perro.
Dios no lo abandona presidente Uribe, ni a usted ni a su familia. A Jerónimo, Tomás y doña Lina, -a quienes realmente les duele de corazón lo que le pase- a ellos, toda la fortaleza en Cristo, la Santísima Virgen y El Espíritu Santo, que no tienen que ver con su riqueza ni su poder. Están con ustedes por ser hijos del altísimo y protegidos del más grande Ser: Dios.
De esta salen y bien. El poder de los injustos, nunca prevalecerá y los que a lo bueno lo llaman malo y a lo malo bueno, conocerán la justicia de Dios. El cálculo político de la prisión a Uribe ha sido tan desatinado, que lo que han logrado es que el próximo presidente de Colombia lo repita Centro Democrático.
Mire a ver: desacertadas también las caravanas en plena pandemia a favor de Uribe. Es un actuar irresponsable e infantil. Hay diferentes formas de apoyo. El palo de COVID-19 no está para cucharas.
Mire a ver: analizando detenidamente, la mala hora de Uribe ingresó por donde la senadora Paloma Valencia ¡Que triste!. Mientras Francisco Santos, guarda fidelidad a prueba de tiro.



