La casta política se perdió en Sucre. Ese discurso- al menos discurso- lleno de planes, críticas, construcción y de fuerza no existe. Ahora todo es sinónimo de “cómo voy yo ahí» y solucionar o cimentar su parte económica, manteniendo embrutecido y con migajas a todo un pueblo.
De no creer el arrodillamiento existente de otrora dirigentes políticos de Sucre a Héctor Olimpo, que ejerce funciones de gobernador de Sucre. Un personaje taimado, taciturno y oscuro. Un personaje sin límites, donde la consigna es que no se puede hablar, porque activa su jauría, debido a que ni por él mismo responde.
Un personaje de las migajas y complacencia, que piensa en todo menos en Sucre. Le da vergüenza ser sucreño. Aun cuando su boca y videos – en lo que le encanta- digan lo contrario. Su vida es un show y en ese show embarcó a Sucre.
Descaradamente al parecer trató de superinflar por más de dos mil millones de pesos las ayudas alimentarias- ese es tráiler, falta la película- de la pandemia y no hubo en Sucre unanimidad de reclamo. Por el contrario, fue aplaudido.
Trae «al parecer» contralor extranjero, fue elegido y aplaudido. Su mano derecha Karen Gaviria, es igual foránea, que manifiestan maltrata a los sucreños, el secretario de salud ni idea de que es La Guaripa… y la gente aplaudiendo ¿A dónde hemos llegado?
Va Héctor a transformar y mejorar la mojana, porque llevó cinco mil costales, que por cierto nadie los contó…nadie dice nada. Concluimos que en Sucre, nada nos asombra. Perdimos la capacidad de sorprendernos, donde al parecer un Edgar Martínez, exgobernador, que refieren ni para comer tenía y hoy sus arcas son bien distintas y tiene la desfachatez de autoproclamarse impoluto y en Sucre se aplaude. De paso, la vía las Tablitas- San Marcos, te envía saludos Edgar. Que cinismo. Pero Dios existe.
Volvamos a Héctor Olimpo Espinosa, que se le reconoce, no se las da de honrado absoluto, -excepto en sus videos- patea a Sucre y a los sucreños. Los principales cargos, son ostentados por pispirispi foráneos ¿Acaso tiene que pronunciar su boca, que los sucreños no valen nada para él y los desprecia? Por sus actos los conoceréis, y son sus actos lo que están atropellando a los jóvenes y al personal de Sucre, ante la mirada hipnótica y conformista -de no creer- que hoy domina a Sucre y no se puede hablar.
Por el camino que vamos, Sucre volverá a Bolívar, porque dónde la pirámide de valores quedó patas arriba y lo malo lo llaman bueno, y los bandidos coctelean en los clubes y los que ponemos cara por Sucre, además de señalados, somos arrinconados, quiere decir que aquí se perdió hasta el tris de dignidad que quedaba, dejándonos listos, para que Sucre regrese a Bolívar, y así al menos se recupere el nombre «Gran Bolívar» amortiguando la vergüenza, porque no fuimos capaces de ser grandes, sino que aplicamos el «muchos se creen grandes porque son los únicos que están de pies».
Nos aculilla el ponernos de pies. Así cualquier pigmeo como Héctor Olimpo, es grande. Cualquier… leyeron …cualquier… La asamblea en genuflexión de extrema vergüenza.
En verdad, pienso no vale la pena ni opinar o controvertir en un estado de mutismo absoluto. Al parecer saldrá Héctor Olimpo enriquecido, aplaudido y por qué no…hasta con implante de pelo y todo un departamento diciéndole, «pero que linda tu cabellera»… Sucre, perdió todo.
¿Que Bolívar no es la gran cosa? Lo que sea es mejor que esta indignidad que se vive hoy en Sucre. Por lo pronto, comencemos movimientos de revocatoria a Héctor Olimpo Espinosa. Que vengan los gritos, de los perros que maullan.
Perfil del columnista: Médico y Cirujano. U de Cartagena, Gerente en Salud. U de Cartagena. Emergencias y Desastres. U del Valle. Ex director de Unidad Dasssalud Sucre. Ex director Nacional de Servicios Ambulatorios ISS. Ex asesor Supersalud, Ex asesor Secretaría de Salud de Bogotá, excandidato Gobernación de Sucre, Columnista y conferencista.




