Ante la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la Nación formuló acusación contra el exdirector de la Policía Nacional, General (R) Rodolfo Bautista Palomino López, por el delito de tráfico de influencias de servidor público en provecho de un tercero.
Las labores investigativas indicarían que, el General (r) Palomino López, siendo director de la Policía Nacional, habría utilizado de manera indebida su cargo y rango para presionar a la fiscal Sonia Lucero Velásquez, delegada ante los jueces penales del circuito y adscrita para la Unidad de Análisis y Contexto.
Según lo establecido, la intermediación presuntamente se realizó para evitar o retardar un procedimiento de captura en contra del empresario Luis Gonzalo Gallo Restrepo y trece personas más, en febrero de 2014.
El General, acudiendo a la investidura de su rango, al parecer a través de llamadas telefónicas quiso influenciar la decisión de la fiscal y habría decidido visitarla en su residencia, para concretar su petición de suspender el operativo contra el empresario.
La supuesta gestión no fructificó y las capturas se materializaron como lo solicitó la funcionaria judicial.
Para sustentar la acusación, el ente acusador cuenta con la denuncia de la fiscal afectada y varias conversaciones telefónicas aportadas por ella. En una de las comunicaciones se evidenciaría el intento de presión que habría ejercido el entonces General, Palomino López.
Durante la audiencia, el magistrado negó la petición hecha por la defensa de Palomino López que pidió ser declarado como víctima y no como acusado en el proceso. Entretanto, sí reconoció a la Fiscal Velásquez como víctima, por la presunta irregularidad en la que se presume incurrió el entonces director de la Policía Nacional.



