Ante la alerta amarilla en la que está el departamento de Caldas y la naranja en la que permanece su capital Manizales a raíz del aumento de casos de COVID-19, las autoridades solicitaron a las empresas prestadores de servicios de salud posponer las cirugías no urgentes y así evitar que -por situaciones adversas- más personas requieran de este tipo de servicios.
“Revisaremos la posibilidad de hacer aplazamiento de las cirugías electivas, es decir, cirugías plásticas y otros procedimientos que no constituyen una urgencia”, dijo el director de la Dirección Territorial de Salud de Caldas, Carlos Iván Heredia Ferreira.
De acuerdo con el funcionario, esta necesidad se hace evidente porque se necesita la mayor cantidad de camas tipo UCI disponibles para atender pacientes críticos a causa de la COVID. Además, aclaró que la prioridad será para las urgencias.
“Las principales causas que llevan a los pacientes a una cama UCI son el infarto agudo al miocardio, el accidente cerebrovascular, la dificultad respiratoria por EPOC y los accidentes automovilísticos”, explicó Heredia Ferreira.
Basado en estos datos, el director territorial reiteró la importancia de ciertas medidas restrictivas. “Cuando hacemos medidas de restricción de la movilidad de vehículos estamos impactando una de las causas por las que más personas van a Cuidados Intensivos. Las otras tres responden a un estilo de vida saludable de los caldenses”.



