Actualmente, el escenario que atraviesa la Humanidad es el detonante de un golpe de Estado de dimensiones globales. Es el comienzo de una nueva era, con un nuevo orden económico internacional, que amenaza con destruir las libertades fundamentales. Ahora, los tiranos se han hecho cargo, para forzarnos hacia un mundo marcado por la nueva hoja de ruta tecno-totalitaria del Foro Económico Mundial: el Gran Reinicio.
El 13 de junio de 2019, el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, y el secretario general de la ONU, António Guterres, firmaron una asociación entre sus dos organizaciones, sin que existiera la atención de los medios. Esto se hizo, a pesar de las implicaciones que plantea para toda la Humanidad. En términos generales, este pacto significa que el poder sobre la civilización se ha transferido a las grandes corporaciones globales.
El acuerdo incluye seis áreas de enfoque: financiamiento para la agenda 2030 de la ONU, cambio climático, salud, colaboración digital, igualdad de género y liberación de la mujer, educación y desarrollo de habilidades. El propósito de esta asociación es acelerar la agenda de sostenibilidad de la ONU y sus diecisiete objetivos globales. Según el acuerdo: “[E]l cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible es fundamental para el futuro de la humanidad // El Foro Económico Mundial está comprometido en apoyar este esfuerzo y trabajar con las Naciones Unidas para construir un futuro más próspero y equitativo”.
El acuerdo, también establece que la Cuarta Revolución industrial del FEM es un componente importante en la implementación de la agenda que viene promoviendo la ONU. Para esto, la clave es la digitalización, lo cual quedó claro en la reunión que unos meses más tarde se realizó en Davos, donde se expuso el informe: Desbloqueo de Tecnología para los Objetivos Globales. Concretamente, en la exposición se indicó que los gigantes tecnológicos que forman parte del equipo de trabajo del FEM resolverán los problemas del mundo, mediante el uso de inteligencia artificial, robótica, drones, el Internet de las cosas y alimentos sintéticos en el menú.
El 3 de junio de 2020, luego de uno meses de medidas extremas en todo el mundo a causa de la pandemia, Klaus Schwab, António Guterres, el príncipe Carlos y otros avanzaron en la agenda y ofrecieron una solución a todos los problemas. Sin embargo, esto fue sólo una excusa, ya que el plan del Gran Reinicio fue creado años atrás y la crisis del Covid-19 ha sido un escenario ideal para acelerar el proyecto.
Posteriormente, el 9 de julio de 2020, Klaus Schwab lanzó su libro: The Fourth Industrial Revolution, donde intenta crear una comprensión del futuro que se avecina, a través de tres capítulos: (i) “Macro Reset”, que analiza el impacto en la economía, la sociedad, la geopolítica, el medio ambiente y la tecnología; (ii) “Micro Reset”, donde analiza las consecuencias para las industrias y las empresas; y, (iii) “Restablecimiento Individual”, en el que examina los efectos que lo anterior podrá tener sobre cada persona.
Según, Klaus Schwab, la crisis del Covid-19 ha demostrado que los problemas actuales tienen implicaciones globales, para lo cual, el sistema nacionalista se ha quedado sin respuesta y las grandes corporaciones internacionales carecen de un liderazgo eficaz, por esto surge la necesidad de llevar la sociedad hacia un gobierno mundial.
En este orden de ideas, la ONU y el FEM se encuentran alineados para cumplir este propósito, de manera que cualquier líder nacionalista, particularmente en países influyentes, es un obstáculo que debe ser removido.



