El Gran Reinicio, proyecto que viene siendo desarrollado por el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, en compañía de varios líderes políticos y billonarios corporativistas, es un paquete ambicioso que busca crear una sociedad global más equitativa, sin efectivo, integrada y sostenible, según lo definen sus promotores. Últimamente, se han dado a conocer algunas de las siguientes reformas:
Primero, identificaciones digitales y puntajes de crédito social. En la víspera de la pasada navidad, el Foro Económico Mundial estableció un ambicioso plan, para crear una aplicación de identidad digital destinada a otorgar una identidad oficial a más de mil millones de personas en todo el mundo. Esta aplicación permitirá a los usuarios conectarse con ciudades inteligentes, servicios de salud y financieros, proveedores de viajes y compras, y departamentos gubernamentales. A través de este sistema se pretende crear un registro de la población mundial, lo cual es un objetivo compartido por las Naciones Unidas.
Lo anterior no es todo, porque el Foro Económico Mundial ha ido más allá. Este mes, propuso que los algoritmos de inteligencia artificial sean usados para escanear las publicaciones de las redes sociales de una persona, con el fin de poder determinar su puntaje crediticio. Esto significa que, si alguien realiza publicaciones en su cuenta de Facebook, Instagram o Twitter o cualquier otra semejante, que no sean compatibles con el pensamiento promovido en la agenda globalista, sus permisos nacionales e internaciones de crédito quedarán denegados. Así, ya no será suficiente ser una persona correcta en las finanzas y tener buen historial crediticio, sino que, además, será necesario promover una ideología específica o, por lo menos, nunca oponerse públicamente a ella.
Los defensores del Gran Reinicio hablan de crear una economía más igualitaria y equitativa, pero si las tendencias actuales son un modelo a seguir, entonces, ese modelo propuesto se parece más al esquema feudalista, con un pequeño grupo de multimillonarios en la parte superior de la pirámide y con escalas descendentes de personas categorizadas hacia parte inferior de la estructura.
Segundo, un nuevo impulso para el ecologismo. El cambio climático, un problema que ha sido politizado, viene siendo una bandera de diferentes facciones políticas en la mayor parte de los Estados. Los promotores del Gran Reinicio prevén la creación de un impuesto al carbono para el año 2030, efectos para los cuales, algunos billonarios, como Bill Gates, vienen solicitando rastrear la “huella de carbono” de cada ser humano. Además, bajo la excusa del bien al medio ambiente, estos tecnócratas sostienen que el consumo de carne debe ser ocasional y debe dejar gradualmente la canasta familiar básica de las personas.
Según el Foro Económico Mundial, en el año 2030, más de mil millones de personas serán desplazadas como consecuencia del cambio climático. Por esto, estiman que para esa fecha se estarán implementando las medidas que hacen parte del paquete de reformas de Gran Reinicio.
Tercero, el desenfoque real e irreal y la censura de la discusión. Con los miembros del Foro Económico Mundial financiando sus propios movimientos activistas, será difícil distinguir quiénes tienen buenas intenciones. Para ser más precisos, esto puede explicarse con el siguiente ejemplo: en el caso del impulso del Foro Económico Mundial por un nuevo ambientalismo, Greta Thumberg y BP (British Petroleum) están en el mismo equipo, cuando se trata de reinventar el capitalismo; en otro, el papa y Master Card trabajan juntos para dar una mayor voz a las corporaciones en asuntos culturales y políticos.
Desde el evento, Dar Forma al Mundo (2009), al evento, La Gran Transformación (2012), la implementación real del Gran Reinicio depende de la imaginación y la ambición de sus socios corporativos, así como también, de cuadrar con la necesidad económica y la resistencia pública. Lo más probable es que el reinicio se presente de manera gradual.
En el siglo pasado, varios escritores expresaron su preocupación por el futuro de la humanidad. En el libro, The Iron Hell, Jack London describió un mundo en el que un puñado de millonarios corporativos mantenían a las masas a raya con una combinación de recompensas y castigos. En esta obra, parte de la humanidad vive en esclavitud, mientras que los afortunados son comprados con un salario decente, que les permite vivir cómodamente, pero sin tener control sobre sus vidas.
En el libro, WE, del escritor ruso, Yevgeny Zamyatin, el autor se anticipó a los excesos de la Unión Soviética. Imaginó una sociedad, donde las personas se mantienen bajo control, a través de una vigilancia generalizada. Las paredes de sus casas están hechas de vidrio transparente, de manera que se puede observar y escuchar todo lo que hacen y dicen.
De igual forma, Aldous Huxley, en su libro, Un Mundo Feliz, describió una sociedad casi perfecta, donde la infelicidad y la agresión son extraídas de la humanidad, mediante una combinación de ingeniería genética y condicionamiento psicológico.
Tecnócratas del Gran Reinicio preparan tres reformas mundiales
El Gran Reinicio, proyecto que viene siendo desarrollado por el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, en compañía de varios líderes políticos y billonarios corporativistas, es un paquete ambicioso que busca crear una sociedad global más equitativa, sin efectivo, integrada y sostenible, según lo definen sus promotores. Últimamente, se han dado a conocer algunas de las siguientes reformas:
Primero, identificaciones digitales y puntajes de crédito social. En la víspera de la pasada navidad, el Foro Económico Mundial estableció un ambicioso plan, para crear una aplicación de identidad digital destinada a otorgar una identidad oficial a más de mil millones de personas en todo el mundo. Esta aplicación permitirá a los usuarios conectarse con ciudades inteligentes, servicios de salud y financieros, proveedores de viajes y compras, y departamentos gubernamentales. A través de este sistema se pretende crear un registro de la población mundial, lo cual es un objetivo compartido por las Naciones Unidas.
Lo anterior no es todo, porque el Foro Económico Mundial ha ido más allá. Este mes, propuso que los algoritmos de inteligencia artificial sean usados para escanear las publicaciones de las redes sociales de una persona, con el fin de poder determinar su puntaje crediticio. Esto significa que, si alguien realiza publicaciones en su cuenta de Facebook, Instagram o Twitter o cualquier otra semejante, que no sean compatibles con el pensamiento promovido en la agenda globalista, sus permisos nacionales e internaciones de crédito quedarán denegados. Así, ya no será suficiente ser una persona correcta en las finanzas y tener buen historial crediticio, sino que, además, será necesario promover una ideología específica o, por lo menos, nunca oponerse públicamente a ella.
Los defensores del Gran Reinicio hablan de crear una economía más igualitaria y equitativa, pero si las tendencias actuales son un modelo a seguir, entonces, ese modelo propuesto se parece más al esquema feudalista, con un pequeño grupo de multimillonarios en la parte superior de la pirámide y con escalas descendentes de personas categorizadas hacia parte inferior de la estructura.
Segundo, un nuevo impulso para el ecologismo. El cambio climático, un problema que ha sido politizado, viene siendo una bandera de diferentes facciones políticas en la mayor parte de los Estados. Los promotores del Gran Reinicio prevén la creación de un impuesto al carbono para el año 2030, efectos para los cuales, algunos billonarios, como Bill Gates, vienen solicitando rastrear la “huella de carbono” de cada ser humano. Además, bajo la excusa del bien al medio ambiente, estos tecnócratas sostienen que el consumo de carne debe ser ocasional y debe dejar gradualmente la canasta familiar básica de las personas.
Según el Foro Económico Mundial, en el año 2030, más de mil millones de personas serán desplazadas como consecuencia del cambio climático. Por esto, estiman que para esa fecha se estarán implementando las medidas que hacen parte del paquete de reformas de Gran Reinicio.
Tercero, el desenfoque real e irreal y la censura de la discusión. Con los miembros del Foro Económico Mundial financiando sus propios movimientos activistas, será difícil distinguir quiénes tienen buenas intenciones. Para ser más precisos, esto puede explicarse con el siguiente ejemplo: en el caso del impulso del Foro Económico Mundial por un nuevo ambientalismo, Greta Thumberg y BP (British Petroleum) están en el mismo equipo, cuando se trata de reinventar el capitalismo; en otro, el papa y Master Card trabajan juntos para dar una mayor voz a las corporaciones en asuntos culturales y políticos.
Desde el evento, Dar Forma al Mundo (2009), al evento, La Gran Transformación (2012), la implementación real del Gran Reinicio depende de la imaginación y la ambición de sus socios corporativos, así como también, de cuadrar con la necesidad económica y la resistencia pública. Lo más probable es que el reinicio se presente de manera gradual.
En el siglo pasado, varios escritores expresaron su preocupación por el futuro de la humanidad. En el libro, The Iron Hell, Jack London describió un mundo en el que un puñado de millonarios corporativos mantenían a las masas a raya con una combinación de recompensas y castigos. En esta obra, parte de la humanidad vive en esclavitud, mientras que los afortunados son comprados con un salario decente, que les permite vivir cómodamente, pero sin tener control sobre sus vidas.
En el libro, WE, del escritor ruso, Yevgeny Zamyatin, el autor se anticipó a los excesos de la Unión Soviética. Imaginó una sociedad, donde las personas se mantienen bajo control, a través de una vigilancia generalizada. Las paredes de sus casas están hechas de vidrio transparente, de manera que se puede observar y escuchar todo lo que hacen y dicen.
De igual forma, Aldous Huxley, en su libro, Un Mundo Feliz, describió una sociedad casi perfecta, donde la infelicidad y la agresión son extraídas de la humanidad, mediante una combinación de ingeniería genética y condicionamiento psicológico.



