El mundo es proclive de emitir informaciones masivas, reproduciendo o dando a conocer sucesos muchas veces veraces, otras no. Esta última es la que les da mayores satisfacciones a los impulsores de la propaganda negra, con lineamientos y propósitos muy claros para desinformar, distorsionar la verdad, confundir, crear caos y sacar provecho de ella.
Convertir lo positivo en negativo es lo importante. Los ideólogos de la propaganda negra, necesariamente tuvieron que haber estudiado “lo ideal es vencer sin luchar y la guerra se basa en el engaño y la confusión” del general chino Sun Tzu en su texto, “El arte de la guerra”. Solo basta con “quebrar el equilibrio mental del enemigo”. Hoy la aplican en una forma mucho más estilizada, utilizando los avances de la tecnologia e informática, inculcando falsedades sobre verdades, rumores convertidos en chismes, fotografías transformadas, audios editados, textos con informaciones falsas para confundir a personas con poca capacidad de raciocinio, o temerosas “de algo” por la influencia de personas expertas en adoctrinamiento.
Después del susodicho general “Chinolin”, muchos exploraron esas técnicas entre ellos personajes nefastos, como el dictador Adolf Hitler, autodenominado Führer o líder, les imponía a sus súbditos que repitiesen y repitiesen una mentira, para que se convirtiera en verdad. La inteligencia malévola y esquizofrénica de sus seguidores, se aprovecha de las debilidades mentales de un cierto conglomerado, para desprestigiar cualquier figura que no estuviese a favor de la mente de su impulsor.
Hoy en día, producto de la pandemia que vivimos por el Covid-19 y sus mutaciones, expertos en la guerra sucia han implementado una guerra psicológica desde el nacimiento del virus, que raya en lo inverosímil. Hay quienes han vociferado que el virus nos los trajeron extraterrestres en naves espaciales, otros que vinieron adheridos a las naves de la ESA y la NASA con pegamento del árbol lechoso del “Ñipi Ñipi”, en una de las tantas misiones que se han llevaron a cabo en el espacio, otros avivatos, le dan carácter político al asunto, “…son vacunas mamertas…” “…son vacunas pro yanquis…” otros seudo científicos, “se lo inocularon a los murciélagos y saltó a los humanos”, “se escapó de un laboratorio chino”, “era una arma biológica creada por China, contra EE.UU o por EE.UU contra China”, otros tantos como el cantante Miguel Bosé ha señalado, que el Coronavirus es «la gran mentira de los gobiernos» y ha calificado de «plan macabro y supremacista el desarrollo de una vacuna”.
Pero todo no queda allí, la desinformación es impresionante, con historias para Ripley, al estilo novelesco de la española Corín Tellado. “La vacuna es un chip que crearon para detectar infieles”…” “…nos van alterar el ADN”, “…es un chip para ubicar a las personas en su trascurrir diario” “…es un microchips de control mental”, el rapero Kase sostiene que «el autismo es una reacción alérgica a las vacunas» y lo último en “Charanga” lo están expresando en algunas regiones de Colombia cuando dicen que las vacuna de Janssen activa el Síndrome de Guillain-Barré (SGB). Semejante barbaridad, cuando “es un trastorno donde el propio sistema inmunitario daña sus neuronas y causa debilidad muscular y a veces parálisis”. Hasta dónde ha llegado la ignorancia de ciertos conglomerados.
Las creencias religiosas, las culturas ancestrales, el oportunismo, las consideraciones políticas, el concepto revaluado que el ser humano está siendo utilizado como “conejillos de indias”, ha llevado al escepticismo de algunas personas ante las vacunas. Creer la historia elemental de “…al colocar una moneda donde le aplicaron la vacuna, ésta se quedaba pegada a la piel y luego bajaba por el brazo”, es uno de esos miserables mensajes sin realidad científica que incitan a las personas a no vacunarse. Y lo peor es que muchos creen esas falsas historias.
¿Cuantas expresiones se han escuchado en contra de las vacunas de AstraZeneca, Pfizer, Sinovac, Janssen? Lo preocupante, es que esas seudo críticas a las vacunas provienen de un conglomerado que no es ignorante, profesionales, adultos y jóvenes irreverentes, cuando todas las vacunas son excelentes frente al virus, protegen de la muerte y sus efectividades están en el rango del 85,4 % al 98%
Expresar las cifras de contagios y muertes en el mundo y Colombia, no es necesario, las cifras están allí, es posible que los enemigos de las vacunas o los reacios a vacunarse no hayan pasado por sucesos trágicos en su entorno, pero es bueno recordarles, que la vacuna es una preparación biológica que sirve para que el organismo obtenga inmunidad y anticuerpos contra la enfermedad. Muy pronto en viajes y en los lugares de acceso al público, se requerirá el certificado digital verde, el pasaporte biológico o el carnet de vacuna.
Apartemos de una vez la propaganda negra y sucia sobre las vacunas que tanto mal le está haciendo al mundo. Las personas que no se quieran vacunar, que se auto-encierren o exilien en sus ideales, no perjudiquen a la mayoría de los ciudadanos que si queremos y defendemos las vacunas, el distanciamiento social, el lavado de manos y el uso de mascarilla, que son los verdaderos y eficaces procedimientos para reducir la tasa de contagios.



