Hemos sido testigos de todo lo que se ha dicho en Cartagena de Indias para la reactivación económica, pero nada que muestre una verdadera gestión para ello.
A la ciudad no le caben más reinvenciones, como tampoco más corruptos pues con la llegada de William Dau Chamat a la Alcaldía y su cuadrilla de malandrines, diríamos que quedó copada toda la corrupción que somos capaces de albergar.
Leer el comunicado del consejo gremial de hace varios días y analizando la respuesta de la secretaria de hacienda Diana Villalba, la ciudad no tiene quien la quiera y para colmo de manes sumida en una nefasta administración.
Si hablamos de reactivación económica, en nuestro caso es necesario hablar de afluencia de turismo y con esto debemos hablar del servicio de transporte ¿en qué se movilizará el turismo o quienes por cualquier motivo llegan a nuestra ciudad si Trancaribe está en la quiebra?
Es que con Transcaribe a punto de parar de manera indefinida, la reactivación se embolata, sobre todo porque el SITM recibió a satisfacción en tiempos de pandemia y con gratuidad del servicio, un estudio de demanda de pasajeros que inclusive al que se le hizo una prorroga que costo más de 2.200 millones de pesos sirve.
Ahora pretenden basarse en una renegociación de contrato con concesión, puesto que SITRAMAC Y CIA están padeciendo, no porque no haya pasajeros, sino por el mal servicio. Descubren que el agua moja. Cartagena no necesitaba a Transcaribe tal como se diseño en 2011 ¿volveremos a las busetas?
Además se inventaron una recusación contra el presidente de la junta, un alcalde que cualquier bus le sirve porque no sabe para dónde va, Una recusación que no pasó por la Junta Directiva de Transcaribe como la que le hicieron a Sindri Camargo, que la mandaron para Procuraduría General de la Nación y con ella el proceso de caducidad de Datacron quedó paralizado.
Será una jugada maestra de los amigos de cierto personaje en la Plaza del Joe que está al interior de Transcaribe y que ya anunció la parálisis del Sistema en septiembre? ¿Son estos los gremios que quieren reactivar a la ciudad?
Recordemos que la representante de los gremios es quien hoy se sienta en la silla de la gerencia y aunque esta encargada se siente y actúa como si estuviera en propiedad o que decir de la representante de la academia (UTB) antes objetivo militar del impoluto, hoy su mejor representante, Ana María González de cooperación internacional, la misma de las pruebas rápidas, la APP inútil y otras perlitas.
¿Será esta la antesala del fondo Araujo? ¿Y cuando los gremios y el Distrito hablan de reactivación económica hablan de la de ellos sin que esta se extienda al resto de la ciudad y cuando hablan de reinventarse hablan de una versión mejorada para ellos de lo que pasó con Chambacú, la bocana, los peajes y otros emprendimientos?
Cada vez que pienso en todo esto me llena más de dudas y de interrogantes. ¿Será que en este período la corrupción se reinventó?



