En el primer capítulo del libro del Génesis se hace el relato de la creación. Dios entrega al ser humano un universo totalmente equilibrado, un planeta con todos los recursos para ser administrados con el mismo equilibrio con el cual fueron creados. El ser humano pasó de ser administrador de lo creado a destructor de la creación y acabó con el harmónico equilibrio de la madre tierra.
Desde que se estudian los fenómenos climáticos y existen los movimientos ambientalistas hemos sido continuamente alertados para una amenaza que hoy es una realidad: el acelerado calentamiento global con consecuencias catastróficas inimaginables.
Esta semana los científicos y todos los que estudian los fenómenos climáticos recalcularon los valores del calentamiento global y anticiparon que en 2040 la temperatura global habrá subido 1,5 grado centígrados en todo el planeta. Una vez más ante esta terrible realidad nos quedamos como si nada hubiera pasado.
Lo que hemos visto últimamente con el clima en varias latitudes de nuestro mundo, con manifestaciones extremas de calor, incendios, huracanes, nieves donde nunca había nevado, son las evidencias de una alarma que se hace cada día más real.
Es absolutamente inaudito que, en la primera revolución industrial, cuando comenzaron a utilizar las energías foséis ya sabían del daño que estos ocasionarían al planeta. Los grandes magnates de entonces y de hoy sabían y saben los daños irreparables e irreversibles que ese tipo de energía ocasionaría a nuestro planeta. Pero los modelos económicos y la avaricia de unos pocos no podían permitirse otras soluciones.
Los elementos contaminantes son tantos, y tienen la madre tierra en UCI y en estado alarmantemente irreversible. Apostarle a las energías limpias ya no es una opción pero una obligación que tienen que ser patrocinadas por políticas de Estado, educativas, institucionales y familiares.
El que tiene que tener en primero lugar una consciencia ecológica y ambientalista es el individuo. Mientras este siga tirando al piso la bolsita de plástico de agua que acaba de consumir, el desechable con el resto de comida, la puntilla del cigarrillo que acaba de fumar, el papel de lo que acaba de consumir etc, seguiremos igual.
Llegando a mi casa en Portugal quedé positivamente sorprendido sobre el manejo de las basuras. Todos los hogares deben obligatoriamente hacer separación y reciclaje de basuras. Los lunes cada quince días pasa el recolector de vidrio, cada semana los martes pasa el recolector de plásticos y metales, y los viernes el recolector de papel y cartón, tres veces a la semana el recolector de orgánicos. Todos los hogares tienen los contenedores con los colores respectivos para hacer la separación de basuras.
Visitando la ciudad de Oporto me quedé sorprendido al verificar que todos los transportes públicos utilizan gas o electricidad para movilizarse, y que casi el 50% de los autos son híbridos apostándole a energías limpias.
Playas, parque, ríos, pueblos y ciudades tienen mobiliario urbano que permite mantener totalmente limpios cada lugar, además la red de saneamiento público, después de pasar por gigantes depósitos y tanques buscan recuperar y reutilizar aguas residuales para consumo de hogares o fertilización de tierras.
Es urgente, es la hora, y tiene que ser antes que sea demasiado tarde acabar con todo transporte contaminante, apostarle a las energías limpias, implementar una cátedra en los colegios sobre el tema de la conservación de nuestro planeta, substituir con urgencia las energías foséis, utilizar productos biodegradables, ahorrar energías, tener una excelente red de transporte publico amigo de la naturaleza, acabar con electrodomésticos que no ahorren energía, apostarle a la energía solar, hacer reciclaje de basuras, ahorrar en el gasto de agua en las casas e instituciones, poner la lavadora una vez a la semana, disminuir el consumo de carnes rojas, ahorrar en el consumo de energía, y que cada persona se transforme en un educador ambientalista y guardián de nuestro planeta dando ejemplo a los hijos, familiares y a los vecinos del barrio. Solo así la madre Naturaleza podrá salir de la UCI en la cual se encuentra por culpa de toda la humanidad.



