La Inspección de Policía del Centro Histórico, con el apoyo de un equipo interdisciplinario integrado por funcionarios de la Secretaría del Interior y Convivencia Ciudadana, IPCC, Policía Nacional, selló y suspendió una obra que se realizaba en el (Club de Pesca), Fuerte de San Sebastián del Pastelillo que no contaba con ningún tipo de permiso, ni concepto previo para desarrollar cualquier modificación a las murallas.
De manera arbitraria las directivas del Club de Pesca ubicado en el barrio Manga de Cartagena decidieron pintar con estuco la fachada de ese cordón amurallado lo que fue calificado por líderes sociales como un atentado contra este bien patrimonial de la histórica ciudad.
El Ministerio de Cultura por intermedio de la Dirección de Patrimonio, recibió la información sobre la modificación del color del ingreso al Fuerte de San Sebastián del Pastelillo y advirtió que toda intervención debe contar con la autorización del Ministerio.
El Ministerio recordó que mediante resolución del 20 de enero de 1944 la Sociedad de Mejoras Publicas delegó, “en el Club de pesca de Cartagena, la misión de custodiar y conservar el Fuerte del Pastelillo, para continuar en el la organización y desarrollo que actualmente están en práctica, como centro de atracción para el turismo nacional y extranjero; el Club de Pesca, por ningún motivo, podrá efectuar reformas arquitectónicas que puedan variar el estilo original de la fortaleza y, en caso de obras que tiendan a proporcionar comodidades internas, deberá siempre consultar con la sociedad; las visitas al fuerte del Pastelillo, serán libres y el Club de Pesca procurará que eso se cumpla con toda facilidad”.
La vulneración de este bien de interés nacional además de faltas administrativas y disciplinarias podría representar multa de doscientos (200) a quinientos (500) salarios mínimos legales mensuales vigentes de acuerdo a la normativa vigente.



