Un nuevo golpe al “Bloque Occidental Alfonso Cano”, de las disidencias de las Farc, asesto en las últimas horas la Armada de Colombia en la costa Pacífica nariñense al incautar más de 1.2 toneladas de cocaína, en el momento en que un colombiano y dos extranjeros pretendían traficarla a bordo de una lancha rápida tipo “go fast”.
La estrategia implementada por la Armada de Colombia para cerrarle espacios al narcotráfico en el Pacífico colombiano, conllevó a que un buque de la Fuerza Naval del Pacífico y unidades de la Estación de Guardacostas de Tumaco, detectaran la motonave tripulada por tres hombres que habían zarpado desde el sector de Majagual, municipio de Francisco Pizarro (Nariño), en el momento en el que se movilizaban a gran velocidad con rumbo hacia Centroamérica. Los hombres al notar la presencia de las autoridades arrojaron los costales con el alijo al mar.
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Tras varios minutos de persecución finalmente la lancha fue interceptada. De forma simultánea, los integrantes de Guardacostas recuperaron los 43 costales que habían sido arrojados al mar, los cuales se encontraban amarrados a una boya de geoposicionamiento.
Este hecho permitió inferir que los hombres pretendían lanzar el cargamento en aguas de Centroamérica, dejándolo a la deriva bajo la modalidad de “siembra en el mar”, el cual sería recogido posteriormente por miembros de una organización transnacional delincuencial.

Los tres hombres, la motonave y el cargamento fueron transportados hasta la Estación de Guardacostas de Tumaco, en donde funcionarios del CTI de la Fiscalía realizaron la prueba inicial preliminar homologada – PIPH que arrojó positivo para 1.267 kilos de clorhidrato de cocaína. Los capturados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes.
En el último mes, la ofensiva contra el narcotráfico adelantada por la Armada de Colombia ha afectado de forma significativa las finanzas de esta organización al margen de la ley, con la incautación de más de más de 3.6 toneladas de cocaína, dos semisumergibles y dos embarcaciones.
Estos importantes resultados han contrarrestado el accionar de los grupos criminales, restándoles capacidad logística para sostener las disputas por el control de los corredores de movilidad, producción y acopio de cocaína que trafican hacia costas de Centroamérica y México principalmente desde el Pacífico nariñense.



