El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmó este lunes su participación en la liberación de dos hombres que estaban en poder de un grupo armado en el sur del departamento de Bolívar. En esta operación humanitaria también participó un integrante de la Iglesia católica, pero no se conocen mayores detalles de quienes eran los secuestrados ni del grupo que los tenía en su poder, mucho menos de las razones de privarlos de la libertad.
La Defensoría del Pueblo en agosto pasado emitió una alerta por «el riesgo de enfrentamientos armados» entre el grupo paramilitar del llamado «Clan del Golfo», la mayor banda criminal del país; una disidencia de las Farc (el Frente 37, que no se acogió al acuerdo de paz), y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln). Alertaba del riesgo de homicidios, amenazas a líderes sociales, reclutamiento forzado de menores y desplazamientos masivos por estos enfrentamientos.
En torno al caso de los dos liberados el personal de salud del CICR, verificó su buen estado de salud y de inmediato fueron llevados en un vehículo de la institución a otra zona para reencontrarse con sus familiares.
El jefe de la subdelegación del CICR en Bucaramanga, Nicolas Lenssens, dijo que en el sur de Bolívar se ha visto en las últimas semanas un aumento notable de la violencia y las consecuencias humanitarias en sus territorios y recordó a todos los actores armados sus deberes en cuanto a prevenir todo tipo de afectaciones a la población civil.
Lenssens, explicó que su rol en esta liberación se dio gracias al trabajo que realizan como intermediarios neutrales e independientes, cuyo propósito es humanitario.
Este año el Comité Internacional de la Cruz Roja ha facilitado la liberación de 14 personas que estaban en poder de grupos armados en Colombia.



