¡Alguien piense en los niños! Es una frase burlesca del programa de Los Simpsons utilizada muchas veces, sin sentido, por los políticos colombianos cuando creen que pueden hablar en nombre de los niños, niñas y jóvenes del país. Los políticos que la usan la desgastan en sus propias narrativas, dejando atrás las cosas realmente importantes para nosotros.
Hoy en día hay más de 2.5 millones de niños que no van al colegio por negligencia del Ministerio de Educación, a complacencia del sindicato de maestros que ha bloqueado en varios departamentos y ciudades el regreso a clases presenciales.
Varios académicos, estudiantes y líderes de opinión se han puesto la camiseta para su regreso seguro y completo a clases (como ya han regresado todos los sectores económicos del país), y han dicho en todas partes ¡Alguien piense en los niños!, pero ni el Gobierno, ni las Entidades Territoriales, y mucho menos FECODE entienden todavía la magnitud del problema de la inasistencia escolar.
Unos gritan ¡Alguien piense en los niños! Cuando hay representación LGBT en programas de televisión y películas y dicen ¡Van a pensar que eso es normal!, mientras que lo único anormal es que más de 8 millones de niños del sistema público no fueron a clase por 1 año y 3 meses. Otros dicen ¡Alguien piense en los niños! Cuando se presionaba al Gobierno Nacional para que los niños y niñas fueron los primeros en volver a la normalidad, ya que se oponían a su regreso para cuidar “su salud”, cuando la tasa de mortalidad en menores de 18 años es menor al 0,01%.
En cambio, no vimos a ninguno decir ¡Alguien piense en los niños! cuando aumentó el reclutamiento forzado en Colombia en un 113% según la COALICO en el 2020 por la insistencia escolar de los jóvenes, ni tampoco cuando aumentó embarazo infantil en un 9,6% según cifras del DANE (Menores de 14 años).
¡Alguien piense en los niños! es usada también en cientos de debates más, como en el aborto, el uso de la marihuana recreativa, entre otros, donde quieren imponernos su moral, mientras que la mayoría de los niños lo único que piden es poder ir al colegio los 5 días de la semana, en jornada única, jugar y verse con sus amigos, tener una buena alimentación y poder hacer alguna actividad extracurricular que les guste.
Lamentablemente, la demora del Ministerio de Educación no ha podido siquiera garantizarles estos mínimos a los estudiantes, y mientras ellos se demoran, los políticos más interesados los usan a ellos para fortalecer sus discursos populistas en los que no tienen nada que ver.
De ahora en adelante cuando escuche a alguien decir ¡Alguien piense en los niños! pregúntele si ha puesto su grano de arena para que millones de jóvenes vuelvan al colegio, o si se ha quedado en Twitter utilizando a los niños como discurso sin siquiera importarle que el 25% de los niños en Colombia no pisado un colegio en 1 año y 9 meses. #LaEducaciónPresencialEsVital



