Las declaraciones de la gerente de Transcaribe, María Claudia Peñas, más que defenderse, parecen un desafío, pues a ella la cuestiona un ente de control al que se le paga de nuestros impuestos para eso, no es una denuncia, ni es chisme de corrillo, ni mucho menos una injuria gritada en un en vivo.
Es un concepto de la Controlaría Distrital que da inicio a una investigación fiscal de la que no nos imaginamos sus proporciones por ser ella ordenadora del gasto y ese concepto hasta puede anular sus actuaciones porque fue notificada de las posibles anomalías que debieron ser consultadas en el momento de advertirlas, pero antes por el contrario se atornillarla en el cargo.
Dau y todos sus secuaces, por principio constitucional, están llamados a respetar el ordenamiento jurídico institucional, que es la base de la convivencia natural entre los poderes públicos en nuestra democracia y mal hace la Procuraduría Provincial en entorpecer la investigación al anunciar acompañamiento, y en este caso ella y los delegados que por lo menos, representan al Gobierno, que no sólo la eligieron, si no que además la ratificaron.
Sumado a eso sacaron un comunicado de apoyo publicado en el periódico El Universal, pagado por el Distrito y probablemente con recursos del erario se hizo la mencionada aclaración, lo que es más grave aún; lo de hoy en El Universal y antes lo de la Procuraduría que pareciera estar prevaricando, no será lo que se denomina posiblemente ¿obstrucción a la justicia? precisamente para que no tengan acceso a este tipo de actuaciones, ella y los delegados que la eligieron en propiedad y posteriormente la ratificaron a sabiendas deben ser ¡separados de sus cargos!
Y no es solo esto, si vemos el informe de gestión del presupuesto presentado por la barranquillera Sindry Camargo, sobre 70 mil pasajeros diarios, sobre $25 millones, este presupuesto tuvo dos votos en contra del Gobierno y fue aprobado de manera espuria por la toda poderosa María Eugenia García y la intocable Diana Martínez Berrocal, esta última sin estar en ese momento delegada por el alcalde William Dau, es importante destacar que para aprobar cualquier cosa, máxime si se trata de presupuesto debe contar con tres de los votos delegados del Gobierno. En el informe presentado hay muchas cosas que no cuadran como por ejemplo el número de buses en circulación.
La ultima investigación que se elaboró desde Cedetrabajo capitulo Cartagena sobre los grandes ganadores y perdedores con el Sistema Integrado de Transporte Masivo, se encontraron varias perlas como por ejemplo, después de analizar cuantos son los ingresos que ha generado en la ciudad en estos tres (3) años de operación se conoció que más de doscientos veinte seis mil millones de pesos ($226.000.000.000.oo) solo si revisa el 2019, es decir, el año pasado los ingresos del Sistema superaron los noventa y siete mil doscientos veintitrés millones de pesos ($97.223.000.000,oo), los cuales se distribuyeron así: Sotramac veintinueve mil cuatrocientos noventa y dos millones de pesos ($29.492.000.000) empresa que en la actualidad cuenta con solo 102 buses. Transambiental que es otra empresa privada, le correspondieron más de treinta mil cuatrocientos cincuenta y seis millones de pesos ($30.456.000.000) y solo cuenta con 132 buses, a COLCARD empresa encargada del recaudo del Sistema, que es otro operador privado se le entregó del recaudo de la tarifa de los más de 132 mil pasajeros diarios que utilizaron el Sistema el año pasado, más de cinco mil novecientos sesenta y un millón de pesos ($5.961.000.000) todo esto sale de las altísimas tarifas que pagamos los usuarios del sistema.
El presupuesto del Sistema requiere ser analizado con lupa, pues la protegida de Dau, María Claudia Peñas, cobró en el mes de gratuidad, 65 mil pasajeros diarios, lo extraño es que una vez se hace la revisión en ese mes, febrero de 2021 no hubo y con 220 buses ha montado hasta el 31 de agosto 9 millones de pasajeros y en septiembre, octubre y noviembre seis millones de pasajeros o sea seis millones de pasajeros por mes y casi que alcanza el recorrido porque claro los saca más temprano y no se sabe anotados en que estudios.
Hoy viendo los informes y denuncias hechos por Javier Julio Bejarano y Jackeline Perea y que tanto ha tratado de desvirtuar el alcalde, podemos decir que la verdadera vocación de la gerente de Transcaribe es “maquilladora profesional”, sólo basta con mirar el informe y ni Ripoll se atrevió a tanto.
Una última perla antes de cerrar ¿sabían que quien le certificó a la Contraloría y eso está en el concepto fue Monterrosa? ¿Qué hace el director administrativo entonces? ¿Si Dau echó a Martha Carvajal y Diana Martínez por lo de Cinthya que van a hacer con Monterrosa? Definitivamente Transcaribe va para chatarrización.



