En Colombia nos hemos convertido en expertos para dividir con el resultado de multiplicar intentos de revocatoria, propuestas de refrendación, resocialización de proyectos, estudiar los estudios, rediseñar lo diseñado y aumentar el derroche con la burocracia del Estado, sin calcular lo que nos cuesta, aunque los niños se rajen en matemáticas.
Cuánto ha costado promover la paz, el plebiscito sobre los acuerdos y la tan anhelada aún no llega. Sin embargo, aún mantiene al país polarizado y en agenda electoral. Por el lado de infraestructura ¿Que si el metro de Bogotá debió ser subterráneo o elevado? Luego de millonarios estudios y diseños no se esperaba otro resultado que fuera elevado. Pero algo si quedo, en tiempos de negociaciones, cuando lograron obtener el visto bueno del Gobierno para cofinanciar tan importante proyecto férreo, el alcalde de turno sembró un árbol por la paz.
Por el lado de las revocatorias, cuánto nos cuesta tener un mandatario enfrentado a una permanente defensa mientras la ciudad se cae a pedazos. Si en democracia fue escogido, hay que exigirle resultados sin darle “papaya” de no hacer nada. Escuché decir que las elecciones comienzan el día que terminan.
Hoy sorprende a muchos la decisión de la corte referente al aborto, pero ¿mientras tanto que pasaba? Vida es vida desde la concepción, es un derecho respetarla y punto. Desafortunadamente se volvió un tema para dividir opiniones y hasta han solicitado referendo en tiempo de campaña. Pero no conmueven las muertes a las que nos acostumbraron a diario, producto de una guerra mundial en escenario local como es la droga, niños que mueren por desnutrición y ancianos por abandono que hoy solo se atienden por caridad de unas cuantas fundaciones para exonerar de impuestos a grandes empresas.
Nos mantienen distraídos coleccionando desacuerdos y descuidando lo fundamental, así las malas prácticas políticas contribuyen a que el Estado siga prestando servicios costosos y a medias. Nos falta educación de calidad para multiplicar el progreso. Allí esta el principal problema.



