Los vaivenes de la economía tienen sus efectos de acuerdo a los diferentes sucesos que se puedan presentar al interior o exterior del país. Cuando no se toman políticas económicas sanas y a futuro, sucede lo que está acaeciendo en Colombia, como es el impresionante aumento de los productos de la canasta familiar.
Culpables, tres sectores. Primero el Estado, por no establecer políticas publicas inmediatas sobre lo que se veía llegar, por la falta de control de sus órganos de vigilancia sobre precios, por echarle siempre la culpa a los sucesos mundiales. Segundo, la empresa privada, por su sentido común de “no tener corazón”, siempre están en la búsqueda de aumentar sus ganancias, como si ellas se las levarían para sus vanidades en los “sepulcros blanqueados de ultratumba” y Tercero, el consumidor, por no buscar productos sustitutos y siempre estar conectados con la carne, la yuca el plátano, los huevos y la papa y abandonar el campo y no intentar la economía agropastorial para una mejor combinan en una misma parcela de las actividades agrícolas y ganaderas.
El Estado, es proclive de “echarle la culpa al vecino” o de gobernar “con el espejo retrovisor” y se les olvida que los elegimos, precisamente para que estén por delante de los posibles sucesos, no como pitonisos del futuro, es de simple lógica económica y social, cuando el mudo se debate en vaivenes predecibles o impredecibles, allí debe aparecer el estado con normas de facto que ayudan no solo al consumidor, sino al productor y vendedor.
Sucesos como la recesión producto del coronavirus, la crisis financiera de 2008 producto de la burbuja inmobiliaria considerada como la “más grave en casi un siglo derivados de hipotecas de baja calidad en EE.UU., que tuvo sus efectos negativos en la economía mundial, los paros en el país, los contenedores, la guerra comercial entre china y EEUU, y ahora la de Ucrania con Rusia desestabilicen cualquier economía y más cuando con ellas se tiene un flujo importante de comercio tanto en importaciones como en exportaciones
Es normal que las olas de sucesos mundiales alteren los precios, por tal razón, las medidas tomadas por el gobierno a través del Ministerio de Comercio, Industria Y Turismo son correctas, pero han debido haberse tomado meses atrás.
En primera instancia el Decreto 307 del 03 de marzo de 2021. «Por el cual se modifica parcialmente el Arancel de Aduanas para la importación de productos que inciden en la canasta de consumo de los hogares, reducir la tarifa de arancel a 0% por 6 meses para las 174 subpartidas que no cuentan con Registro de Producción Nacional (RPN), reducir la tarifa de arancel a 5% por 6 meses para las subpartidas seleccionadas cuentan con RPN, y reducir la tarifa de arancel a 0% por 12 meses para las subpartidas seleccionadas que corresponden a insumos agropecuarios”
En segunda, el decreto 504 de abril 4 2022 «Por el cual se modifica parcialmente el Arancel de Aduanas para la importación de insumos agropecuarios» es de relativa importancia para los sectores “agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales y agroindustriales, y de las actividades agropecuarias y pesqueras”, es de suma importancia para normalizar la producción nacional, con 0% de aranceles que les permite importar los insumos agropecuarios para así estabilizar los precios.
Lo no aceptable es que los empresarios ganadores de las alzas se escudan siempre en “los sucesos” para aumentar desmesuradamente los precios cuando han podido tener muchos productos en stop, adrede o no, y los sacan descaradamente con los aumentos. También sucede cuando se normaliza una parte del problema, pero ellos no disminuyen los precios, sin importar el dolor del consumidor cohonestando con la vida y por tal razón, son los culpables en parte de que los precios andan por las nubes, cuando deberían analizar el panorama del hambre y disminuir sus ganancias, pero, desafortunadamente han hecho completamente lo contrario.
El Ministro de Agricultura Rodolfo Zea Navarro, por fin “sacó pecho” con las normas. “Hoy le damos otra buena noticia al país para enfrentar un fenómeno que es mundial, como la alta inflación. A nuestros campesinos que pueden seguir cosechando y que las 174 subpartidas y 39 insumos agropecuarios tendrán porcentajes bajos y de cero para la producción del agro con paquetes de líneas de crédito con tasas subsidiadas y seguro agropecuario, como respaldo al campo colombiano”.
Nuestros infantes campesinos, deberían mirar nuevamente a sus parcelas y entrar decididamente a explotar los que sus ancestros le han inculcado como es la producción del campo, con innovación, capacitación técnica o universitaria, y dejar atrás lo más fácil que le vemos últimamente, cuando muchos abandonaros sus formas de subsistir y se han dedicado a actividades improductivas como la del mototaxismo o en casos extremos a las que están al margen de la ley…mientras…busquemos productos sustitutos…y dependamos menos de los supermercados…



