“Coincido con Salomón al decir que la sabiduría proviene solamente de Dios” — Blaise Pascal.
Inició una semana mayor, una semana en el que supuestamente el ser humano debe recargarse de energías positivas, donde debe ayunar, dar limosnas, orar, visitar a los enfermos, en fin, tratar de hacer lo que hizo Jesús, su ejemplo de entrega de obediencia y lealtad a Dios, lo que lo llevó a ser injustamente juzgado por tratar de hacer el bien, fue humillado por hacer la voluntad de Dios, tratando de que todos los humanos amen al padre y cumpliremos sus leyes, sus reglas, con el fin de ser salvos, pero la maldad fue tan grande que cegó a los hombres de aquella época y fue así, que sin ningún crimen fue condenado a la muerte, donde el pueblo prefirió salvar aquel que cometió faltas “Barrabas”, siendo liberado de la muerte, y en su lugar fue crucificado Jesucristo.
Si lo miramos y contextualizamos aún seguimos en esa prácticas maléficas que la historia nos muestra, donde le decimos bueno a lo malo y a lo malo bueno, es aterrador observar y opinar ya que eso mismo, lleva a que quienes heredaron esos genes venenosos te señalen, si mataron a Jesús, lo crucificaron haciendo el bien, siendo puro, sano y donde sanaba enfermos y resucitaba muertos ¿Qué se espera de cualquier persona en esta época?
Para esta Semana Santa hay temas por reflexionar, por analizar, temas por llevarte a una real meditación ¿eres de los que acostumbra a juzgar al otro por envidia, rabia y sin ningún razón? O ¿eres del que respeta, admira y toma lo bueno que hace el otro para también hacer lo mismo y aportar al cambio? Ojo humano.
“Cuando un hombre descubre sus faltas, Dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, Dios las descubre. Cuando un hombre las reconoce, Dios las olvida” — Agustín.
Por tanto estas llamado a renunciar al pecado, de luchar en contra de aquello que realmente te aleja de una vida cristiana sincera, pura y leal a Dios, a su palabra, de lo contrario sigues cayendo en los mismos errores que alejan tu alma de un encuentro con Dios.
«Si vas a caminar con Jesucristo, estarás contra todo el mundo y contra la mayoría de los ‘evangélicos’ también» — Paul Washer.
Da tristeza los niveles en los que el espíritu del ser humano está más cerca del mismo infierno que cerca de Dios, es duro reconocerlo, reconocer que cuando se muere físicamente, ya se está muerto espiritualmente, almas que estando en el cuerpo vivo se la pasaron detrás de riqueza, de la vanidad, otros detrás de hacerle mal al otro, en vez de buscar su bienestar espiritual y económico, se la pasan buscando la muerte del otro condenándose así mismo, otros buscan ver el fracaso del otro y pierden la oportunidad de alimentar su alma, su espíritu y que eso mismo se vea reflejado en su vida, en su familia, su hogar y en su físico. Donde transmita energía positiva, bienestar, amor, paz y buena nueva, es difícil, ya que la naturaleza humana es puro pecado, pero aun así somos conscientes.
«Ama la verdad, vive la verdad, predica la verdad, defiende la verdad. Porque el que no habla la verdad, traiciona la verdad» — John Huss.



