Cuando Blanca Liliana Ruiz Arroyave, gerente de Afinia, presentó oficialmente la compañía que reemplazaría a la difunta y corrupta Electricaribe, los usuarios brincamos de alegría al saber que dicha empresa filial de la EPM, mejoraría ostensiblemente el servicio, abarataría los costos y efectuaría mantenimientos controlados para la inversión de más de un billón de pesos en la región, que comprende a Bolívar, Sucre, Córdoba Cesar, y 11 municipios del Magdalena.
Pero como todo lo que sucede a éstos departamentos costeños, arruinados por los malos gobiernos y la corrupción, la “roya” les cae “sin vaselina” y con susodichos expertos en corrupción galopante cuando nos trajeron una copia de las actuaciones de Hidroituango, expresada fielmente por la Contraloría General de la República al fallar en segunda instancia juicio de responsabilidad fiscal, contra los exgobernadores de Antioquia, Luis Alfredo Ramos y Sergio Fajardo, Aníbal Gaviria en su calidad de alcalde de Medellín quienes tuvieron asiento en la junta directiva de Hidroituango, conjuntamente con los ex gerentes de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Juan Esteban Calle y Jorge Alberto Londoño de la Cuesta.
Las aseguradoras Axa, Colpatria, Mapfre y SBS les tocó desembolsar la millonaria suma por el detrimento patrimonial del proyecto ($4,3 billones) y así levantar las medidas cautelares que recaían en contra de los involucrados. Pues bien, con esa excelente hoja de presentación, el 29 de septiembre de 2020 nuestro presidente Iván Duque les adjudicó a AFINIA la prestación del servicio público de energía para éste vasto sector de la costa atlántica
Nuestro mandatario le exigió a los nuevos distribuidores de energia electica, que en el proceso era importante que el segmento Caribe Mar operado por EPM con su filial AFINIA, debiera en primera instancia “ganarse la confianza de los más de 1,5 millones de clientes, maltratados por la extinta Electricaribe”
Sin embargo, las cosas que pintaron “color de rosa” salieron “color de cactus” ya que la medicina era falsa y está sucediendo todo lo contrario. Racionamientos sin programación o programación mal ejecutada, recibos que llegan para ser cancelados en dos o tres días de plazo con aumentos desproporcionados, muy a pesar de lo expresado por la gerente, que debían ser “manejados de una manera moderada y gradual y las tarifas se van a quedar exactamente iguales”.
La copa se rebosó en plena Semana Santa del 2022 cuando el miércoles 13 Afinia confirma un apagón de 14 horas en más de 100 barrios de Sincelejo, 14 corregimientos y municipios como Sampues, Corozal, Los Palmitos, entre otros, echando por tierra las expectativas de comerciantes y hoteleros cuando se estaba reactivando la economía y se habían preparado para una semana exitosa. La razón, era la instalación de “una Torre” en el barrio “El Edén” de Sincelejo para conectar una linea de alta tensión entre Chinú, Córdoba, hasta la sub estación del barrio Boston de la ciudad, para beneficiar a un millón de usuarios de Sucre, Bolívar y Magdalena.
A la empresa y sus trabajadores se le salió de control el tiempo establecido y de 14 horas pasó a 20, luego a 24 y más tarde a más de 30, trayendo fatales consecuencias con los productos guardadas en refrigeración, colapso total de los centros comerciales que tuvieron que cerrar sus puertas por las aglomeraciones de ciudadanos buscando refrescarse de las altas temperaturas de la época, y lo peor de todo, los pacientes que requerían el servicio de energía para sus tratamientos de oxígeno en casa
AFINIA no escuchó el clamor de la Asociación de Comerciantes Unidos de Sucre (ACUS) para que reprogramaran dichos cortes en diferentes épocas, pero contrario al clamor popular y comercial, emitió un comunicado de prensa donde “comprende las incomodidades que se pueden presentar en esta época del año, pero aclara que estas obras son prioritarias para evitar retrasos en la construcción de la fase final de la línea y para un servicio continuo y de calidad”.
Los Sucreños estamos seguros que tal situación no se la hubiesen permitido en el interior del país, fue una descarada falta de ética y respeto con pésima programación, barrios y municipios que no estaban en el listado tuvieron extenuantes racionamientos, con comerciantes en pérdida total de sus productos y la mala imagen que se llevan del departamento los turistas que nos visitaron.
Aquí es donde se nota que no pesamos a nivel nacional, nuestros mandatarios y líderes pasaron de agache y les tiembla la voz para pronunciarse.



