En los meses de enero y mayo de 2022 se recrudeció la violencia en la capital de Bolívar. La mayoría de las muertes fueron selectivas a manos de sicarios traídos de otras zonas del país y a quienes por victima les estarían pagando entre 3 y 5 millones de pesos.
Mayo de 2022 arrancó con un asesinato selectivo en Cartagena de Indias y de la misma forma violenta cerró la noche del martes 31 en la avenida Crisanto Luque a la altura de la Urbanización el Refugio donde fue ultimado el joven Jefferson David González Londoño, oriundo de Medellín y de 28 años de edad, quien recibió varios balazos de manos de dos hombres que luego huyeron a bordo de una motocicleta. Se convirtió en la víctima número 23 del mes de mayo bajo la modalidad de sicariato.
Las estadísticas revelan que en los primeros cinco meses de 2022 han sido asesinadas 150 personas en Cartagena de Indias, 92 de ellas a manos de sicarios y aunque se habla de 76 homicidas capturados, el accionar delictivo sigue manchando de sangre la ciudad.
Los barrios donde se han concentrado el mayor número de homicidios son: Olaya Herrera, El Pozón, San Fernando, La Esperanza, San José de los Campanos, Torices y Daniel Lemaitre.
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La acción sicarial de mayor impacto sin duda alguna fue la del fiscal paraguayo, Marcelo Pecci Albertiny, quien disfrutaba de su luna de miel en las playas de Barú. El hecho ocurrió el 10 de mayo. Otros puntos de la zona insular también han sido escenario de incursiones armadas que han dejado víctimas fatales y dos desaparecidos.
La zona corregimental no ha sido ajena a la ola de violencia, en La Boquilla van 8 asesinatos, 5 en Pasacaballos, 4 en Tierrabaja, 3 en Tierrabomba, 2 en Punta Arena, 1 en Caño e Loro y otro más en Pontezuela.
Este miércoles en horas de la tarde ocurrió otro crimen selectivo, sicarios dispararon contra la humanidad de un joven mototaxista en el barrio San Pedro Mártir momentos en que entraba en una residencia. Aun no se conoce su identidad.



