Una plaza de mercado en Antioquia fue el escenario para fraguar el crimen del fiscal paraguayo Marcelo Daniel Pecci Albertini. El grupo que participaría en el macabro plan se reunió en horas de la mañana en plena efervescencia de lo cotidiano de un día. Llegaron cinco hombres y una mujer ya sabían que el fiscal estaría en Cartagena de Indias de luna de miel con su esposa, la periodista Claudia Aguilera.
Los venezolanos Wender Scott Carrillo y Gabriel Carlos Salinas Mendoza, y los colombianos Marisol Londoño Bedoya, su hijo Cristian Camilo Monsalve Londoño, Eiverson Adrián Arrieta Zabaleta y el exmilitar colombiano, Francisco Luis Correa Galeano, trazaron el plan que fue ejecutado en las playas de Barú a 45 minutos de Cartagena de Indias. Al fiscal lo siguieron durante cinco días.
De acuerdo con las investigaciones los autores intelectuales del crimen, contactaron al exmilitar colombiano, Correa Galeano, señalado por la justicia de cometer varios delitos y este organizó un grupo para perpetrar el hecho el 10 de mayo de 2022, aproximadamente a las 11 de la mañana.
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Habían 2 mil millones de pesos de por medio para ejecutar el plan y la promesa que sería un trabajo limpio, cada integrante con un rol definido; Marisol y su hijo Cristian, serían la sombra del fiscal; Eiverson el conductor; y Gabriel y Wendre halarían del gatillo.
Todos vivían en Medellín, Eiverson y Wendre trabajaban juntos y compartían apartamento con Gabriel, el único que alcanzó a huir con un botín, y ahora es buscado en 195 países con circular azul de Interpol.
El grupo criminal llegó por varias vías para evitar sospechas de las autoridades. Unos viajaron a Cartagena por Montería, y otros dieron la vuelta por Santa Marta, pero todos llegaron para cumplir la orden.
Según las investigaciones, el asesino de Marcelo Pecci, ingresó en 2019 a Colombia de manera irregular por la frontera con Ecuador y se instaló en Medellín. No se sabe si ha participado en otros crímenes.
El rompecabezas para matar al fiscal debía tener todas las piezas y encajar milimétricamente. En la mañana del 10 de mayo, Marisol Londoño y su hijo Cristian Monsalve salieron del hotel y camuflados como turistas ingresaron al mar. En un video se observa como Marisol levantó las manos entre las olas y su hijo le tomó fotos con el celular, hecho que para las autoridades fue la marca de la muerte para que dos hombres en una moto acuática llegaran al lugar y acabaran con la vida del fiscal antimafia que logró grandes golpes a la mafia en Paraguay.



