Por estos días se confirma en círculos especializados de economistas, la indicación que el presidente electo, es más de corriente ideológica asociada a la economía heterodoxa y no tanto al énfasis tradicional de la economía ortodoxa. En ese sentido y para comprender los conceptos, veamos en que consisten cada una y estudiemos a su vez como recibe al país, en términos macroeconómicos y cómo influyen sus propuestas en las proyecciones de las mismas, especialmente frente a los negocios, la dinámica de la justicia social, el enfoque del gasto público territorial y el equilibrio ambiental; que tanto defiende el nuevo inquilino de la Casa de Nariño.
Iniciemos definiendo ¿Qué es la economía ortodoxa?, esta resume los principios de la racionalidad, la instrumentalidad económica, la aplicación teórica de conceptos estructuralistas formales, el equilibrio de mercado y del desarrollo exponencial de la empresa privada, conforme a lo definido en la política monetaria y fiscal tradicional. No considera una asociación eficaz con programas sociales, no le es importante la brecha social y el desarrollo comunitario.
Por otro lado, la economía heterodoxa, define la estructura social con mayor ahínco, es variable y no promulga la exactitud metódica como la ortodoxia. La institucionalidad está asociada al comportamiento voluble y poco previsible del mercado y los individuos. Es decir, entre la ortodoxia y la heterodoxia, se presume la mirada de los mercados y las medidas macroeconómicas, desde lo objetivo y subjetivo, respectivamente.
Conforme a las propuestas del presidente electo, Gustavo Petro, en su mayoría se ubican en la corriente heterodoxa de la economía, las apuestas en general están definidas a: la eliminación progresiva de la industria extractiva por la explotación de recursos desde la bioeconomía y las energías verdes, igualmente desarrollar procesos intervinientes de justicia ambiental, justicia social distributiva y reformas vía pilares de las pensiones en el país.
Todo lo anterior, acompañado de la redefinición de los acuerdos de paz y de un gran acuerdo nacional por la construcción de un nuevo país, entorno a la democratización de la tierra, la gratuidad de la educación superior, la expansión social de los servicios de salud y la redistribución impositiva o fiscal de los tributos a las empresas multi y transnacionales como de la clase social rica del país.
Pero para cumplir lo anterior, estudiemos que país recibe, en este sentido, el presidente electo. Debo indicar que esta es la primera parte de dos emisiones editoriales, que realizaremos sobre el tema propuesto.
Para ello, iniciaremos analizando algunas variables macroeconómicas básicas, sin que con ello se acuse, de no tratar otros indicadores de orden social e institucional, a su vez importantes para el tratamiento de las propuestas. Pero por razones de espacio editorial, solo se referenciarán las que a continuación se suscriben.
- El crecimiento del país. ¿Cómo recibe la producción, medida en términos del Producto Interno Bruto (PIB)?.
Gráfica No 1. Producto Interno Bruto. Tasa de Crecimiento Anual. 2015-2022. (Primer trimestre).
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas-DANE, en el primer trimestre de 2022pr, el Producto Interno Bruto, en su serie original, crece 8,5% respecto al mismo periodo de 2021pr (ver Gráfica No 1). El mandatario recibe una economía en pleno proceso de reactivación, téngase presente que, frente al año anterior, en el mismo período se creció a razón de 10.1%. Y frente a los últimos 6 años 2021; muestra un alto crecimiento, pasando de 2.9% en el primer trimestre de 2015 a 8.5% en el mismo periodo de 2022, como se había indicado.
De otro lado, si analizamos las actividades prominentes que empujan el crecimiento en el modelo actual de desarrollo económico son:
- Comercio al por mayor y al por menor; Reparación de vehículos automotores y motocicletas; Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicios de comida que, para el trimestre en análisis, creció al 15,3%.
- Industrias manufactureras creció al 11,1%.
- Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación y otras actividades de servicios; Actividades de los hogares individuales en calidad de empleadores; Actividades no diferenciadas de los hogares individuales como productores de bienes y servicios para uso propio crece 35,7%.
Nótese que se hace necesario por parte del equipo económico del próximo gobierno, no desconocer los sectores que están aportando recurrente y progresivamente al PIB, el modelo no puede distanciarse a futuro de las actividades enunciadas, que son exactamente las mismas de 2021. No se puede descuidar el impulso de esta dinámica sectorial y las contribuciones al valor agregado por esas actividades. Ver gráfica citada.
Se estima un crecimiento para este año, según el marco fiscal definido por el gobierno, en 6.7% y en los próximos años en un rango del 3.4% al 5%. Este nuevo gobierno debe garantizarlo y si es menester estar por encima de estas proyecciones.
- Panorama del Índice de Precios al Consumidor-IPC. 2022.
Tabla No 1. Índice de Precios al Consumidor. 2021-2022.

De otro lado está la inflación, el presidente electo recibe en mayo de 2022, la variación mensual del IPC, la cual fue 0,84%, con una variación año corrido de 6,55% y la anual de 9,07%. Nótese que aun el crecimiento inflacionario sigue alto, por los efectos que hemos citado en artículos anteriores. Ver Tabla No 1. Las intervenciones de las tasas de interés interbancaria o de política monetaria del Banco de la República, han generado efectos mínimos en la disminución de la tasa inflacionaria, hasta el momento. Es de destacar que ha pasado de 9.17% en abril a 9,07% en mayo de 2022.
Le corresponde, desde agosto de 2022, al próximo presidente controlar los precios, no desde la teoría sino, desde acuerdos territoriales con campesinos y desde la generación de disposiciones normativas (leyes y políticas), con el fin de controlar los precios e impuestos aduaneros a los insumos y materias primas importadas.
De hecho, se estima una inflación en los próximos meses de este año, cercana al 8.90%, la cual será de mayor disminución en la medida que el Banrep, aumente las tasas de interés y se controle la tasa de cambio para los próximos meses. Claro está, todo lo anterior, mientras se respete la autonomía del Banco, consagrada constitucionalmente. Como puede verse, es una tarea difícil para el próximo gobierno, ya que la tendencia inflacionaria mundial, incluyendo EEUU y la Unión Europea, será creciente a pesar de las intervenciones de la Reserva Federal y el Banco Central Hispano, en las próximas semanas. Por ello, si no hay control al flujo de dinero, estímulo a la demanda, manejo de la tasa de cambio y a las inversiones extranjeras que puedan entrar al país, la inflación seguirá colgada por encima del 9% en Colombia.
- ¿Cómo recibe el Mercado laboral colombiano?
Gráfica No 2. Tasa Global de Participación, Ocupación y Desempleo. 2021-2022. 
Otra variable apuesta es la tasa de ocupación y la tasa de desempleo. En abril de 2022, la tasa de desempleo en el total de las 13 ciudades y áreas metropolitanas fue 11,1%, la tasa global de participación, 65,5% y la tasa de ocupación, 58,2%. Para el mismo mes de 2021 estas tasas se ubicaron en 17,4%, 63,4% y 52,4%, respectivamente. Se evidencia una reactivación significativa del empleo, con tasas de ocupación cercanas al 57%, sin embargo, se hace urgente un nuevo programa diferencial y endógeno de creación de empleo soportada en las empresas colaborativas y/ asociativas, preferiblemente con enfoque territorial. Ver Gráfica No 2. El próximo gobierno debe focalizar su atención a destruir el desempleo y la desigualdad, por ello un camino es el cooperativismo, las empresas mutuales y los emprendimientos juveniles, como de economía plateada.
La tendencia, si se sostienen programas de empleo joven y economía naranja como verde y azul; es a reducir la tasa de desempleo por debajo de 5 puntos porcentuales (pp) en los próximos 4 años. De esa manera el país deberá manejar tasas de desempleo cercanas al 5% en dicho periodo.
- La Balanza Comercial, fuerte problema con los empresarios que poseen incertidumbres y desconfianza con el próximo de gobierno.
Otra variable muy volátil a la que deben formularse políticas sostenibles, en sus componentes y para los próximos años, es la balanza de pagos.
La balanza sigue negativa, lo últimos tres años sus registros lo demuestran, ello indica un alto crecimiento de las importaciones (43%) frente a las exportaciones, (millones de dólares FOB). Si se desean impulsar las exportaciones, hay que definir una reforma a las políticas de comercio exterior, que provienen más allá de la explotación de yacimientos de hidrocarburos e intentar con la comercialización turística y producción de biomasa y energías verdes en el país. Se hace urgente fortalecer el sector agropecuario y el industrial, los cuales aportan cerca del 42%, entre los dos, al PIB. Véase el ciclo importador creciente desde febrero de 2021. Grafica No 3.

Como se ha dicho, el próximo gobierno recibirá una tendencia negativa de la balanza, como puede verse entre los años 2021-2022. Su relación con otros países se ubica deficitaria frente a países de la Unión Europea, y positivos frente a la mayoría de los países de América Latina y el Caribe; pero en el cálculo global es deficitario. Ver Tabla No 2.
Tabla No 2. Balanza Comercial de Colombia. 2021-2022. | (Millones de dólares FOB)

La próxima semana emitiremos nueva columna en el que trataremos los temas relacionados con las variables, tasa de cambio, gasto público frente al PIB, presupuesto público, comportamiento de los precios del petróleo, finanzas petroleras colombianas (Ecopetrol) y deuda externa e interna del país.




