La Mojana no le basta con la catástrofe de las aguas, nunca antes vista en esa proporción arrasando con todo, sino que con el agua encima, las EPS, las mismas que en buena hora quiere acabar el presidente electo Gustavo Petro- si no vuelve a cambiar el libreto-, no hacen el más mínimo esfuerzo por proteger a sus afiliados, los que les dan la riqueza que tanto se ufanan.
A la deriva están los damnificados de la mojana sucreña, no solo en comida sino en salud. No le importan a nadie. Al día de hoy no conozco la primera comunicación de la gobernación de Sucre, coordinando con las distintas EPS presentes en el departamento la asistencia, presencial en el mismo sitio de la calamidad.
Es como si a nadie le importara, si es el caso hacen que no está pasando nada, actúan cual normalidad, mientras sus afiliados padecen las inclemencias de la negligencia departamental que le corresponde ser un » gran coordinador» y no solo un gran comisionista «negociador» y el agua matándolos. No salga el mono de la gorra, con el cuento chimbo que las EPS están bajo el rigor de Supersalud.
Rafael Cali, de los Cali ancestrales de la región, sufrió un accidente cerebrovascular hace más de tres meses aproximadamente, Incluso, le colocaron un marcapasos en la clínica cardiovascular de Sincelejo, dónde bajo la gerencia del doctor Luis Mendoza fue atendido con calidad integral en el servicio. A veces las IPS son quebradas por las EPS al no pagarles.
El infierno para este raizal, comenzó con la de alta y una vez en manos directas de la EPS Familiar de Colombia, que reemplazó a la corrupta Comfasucre y con los nuevos socios de este negocio, donde al parecer el mandatario departamental de Sucre, mueve sus hilos de perversión, lo cual no será aceptado, le han negado las obligatorias terapias de rehabilitación en casa.
No ha habido poder humano que logre que a Rafa-como es conocido en Tres Chorros, San Marcos Sucre- le hagan sus terapias domiciliarias. Le dan las ordenes médicas por escrito y nadie las atiende. Parece que se la pasan por el mismo sitio corporal que dijo el ex candidato presidencial Rodolfo Hernández que se pasaba la ley.
Es un «crimen» lo que hace la EPS Familiar de Colombia con Rafa, y la excusa una vez salga este escrito al público, no va a faltar; lo único cierto es que las terapias indispensables para la mejoría de Rafa, nada que se las hacen. Mientras el próspero negocio de la EPS, probablemente engrosa sin pudor cuentas bancarias particulares y saltan de ofendidos.
Rafa, continúa tirado en su taburete con el agua de la inundación tocando sus pies en el propio San Marcos, sin esperanzas de nada, porque esa esperanza ha sido arrebatada por los que algún día rendirán cuentas a Dios, del «crimen» que hacen con él, mientras las camionetas cuatro puertas rastrillan sus huellas en los más exclusivos sitios, Rafa lucha con su incansable compañera Baudila, para que le den la medicina y de las terapias ni el polvo.
Las ordenes de las ausentes terapias, terminarán usándose para prender el tiznado fogón y fritar el pescado, cuando vuelva después de la creciente. ¿Cuántos Rafa hay en Sucre? ¿Cuántos en la Mojana? ¡No hay derecho a tan «criminal» acto!
Señor presidente electo Gustavo Petro, tiene todos los argumentos para arrebatarle el negociado a las indolentes EPS y que llegue la atención integral con calidad al usuario.
Le recuerdo presidente Petro, no deje los recursos del Conpes 4076 en manos del «rey» gubernamental de Sucre, porque muy seguramente se los roba. A ese «rey» de Sucre, se le hace agua la boca y se frota las manos para recibir ese botín. Si eso lo permite usted presidente Petro, entonces la Mojana seguirá inundándose hasta la muerte, Rafa mendigando los medicamentos y las terapias que por «derecho» le corresponden» no llegaran jamás.




