Del 22 al 26 de junio de 2022, Roma acogió el X Encuentro Mundial de las Familias, un evento nacido por voluntad de Juan Pablo II en 1994 y que se realiza cada tres años. «El amor familiar: vocación y camino de santidad» es el lema que fue escogido por el Papa para el Encuentro y nos habla de vocación, pues el amor familiar es una llamada del Señor, no sólo una respuesta a nuestra naturaleza, por eso es camino de santidad, con Jesús hacia el Padre, para todos, contando con nuestras imperfecciones. El Papa indicó cinco “pasos más” para lograr ese objetivo.
1. “Un paso más” hacia el matrimonio.
Al recordar que “cuando un hombre y una mujer se enamoran, Dios les ofrece un regalo: el matrimonio” el Santo Padre dijo que el matrimonio es “un don maravilloso, que tiene en sí mismo el poder del amor divino: fuerte, duradero, fiel, capaz de recuperarse después de cada fracaso o fragilidad”.
“El matrimonio no es una formalidad que hay que cumplir. Uno no se casa por o para ser católico ‘con la etiqueta’, para obedecer a una regla, o porque lo dice la Iglesia; uno se casa porque quiere fundar el matrimonio en el amor de Cristo, que es sólido como una roca. En el matrimonio Cristo se entrega a ustedes, para que tengan la fuerza de entregarse mutuamente”, explicó.
2. “Un paso más” para abrazar la cruz.
Luego, el Santo Padre reconoció que la Cruz “forma parte de la vida de cada persona y de cada familia” y recordó que “la prueba de la enfermedad ayuda a la familia a levantar la mirada y a no permanecer prisioneros del dolor, sino a abrirse a algo más grande: a los designios misteriosos de Dios, a la eternidad, el cielo”.
3. “Un paso más” hacia el perdón.
“El perdón cura todas las heridas” En este sentido, el Santo Padre dijo que lo importante es no olvidar que nadie es perfecto y que, a pesar de las equivocaciones, “el Señor vuelve a levantarnos, que todos somos pecadores perdonados, que debemos pedir perdón a los demás y también que debemos perdonarnos a nosotros mismos”.
4. “Un paso más” hacia la acogida.
El Papa Francisco subrayó cómo la acogida es una “bendición del cielo” y agradeció a las familias, “sobre todo de las numerosas”, porque “se piensa que en una casa donde ya son muchos sea más difícil acoger a otros; en cambio, en la realidad no es así, porque las familias con muchos hijos están entrenadas para hacer espacio a los demás”.
5. “Un paso más” hacia la fraternidad.
El Papa dijo que la fraternidad “es una escuela que se aprende en familia” porque “viviendo junto al que es diferente a mí, en la familia se aprende a ser hermanos y hermanas. Se aprende a superar divisiones, prejuicios, cerrazones y a construir juntos algo grande y hermoso, partiendo de lo que nos une”.



