El tribunal Superior de Bogotá dio luz verde a la extinción de dominio de los bienes de la cadena de farmacias Drogas La Rebaja, uno de los grandes símbolos del imperio del Cartel de Cali, que ahora quedará en manos del Estado debido a su origen ilícito.
El máximo capo del Cartel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela, quien falleció el pasado mayo en una cárcel de Estados Unidos fue el fundador de esta importante cadena de farmacias en los años 70 que a la fecha tiene mas de 880 locales en todo el país.
Gilberto, junto a su hermano Miguel, administraba decenas de empresas con las que lavaban dinero, entre ellas Drogas La Rebaja, Blanco Pharma y Laboratorios Kressfor. También eran los accionistas mayoritarios del equipo de fútbol América de Cali desde finales de la década de 1970 y tenían una basta lista de propiedades en la capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste).
Tras la caída del Cartel de Cali y de sus cabecillas, Drogas La Rebaja quedó en un limbo administrativo que se resolvió con la creación de una cooperativa de los trabajadores que compró la cadena a la familia Rodríguez Orejuela.
Hasta el día de hoy, Copservir sigue administrando la empresa junto a la Sociedad de Activos Especiales (SAE), vinculada al Ministerio de Hacienda y Crédito Público que administra los bienes confiscados por actividades de narcotráfico, con quien firmó un acuerdo el año pasado.



