El 16 de Julio, dedicado a la Virgen del Carmen, es sin dudas una de las advocaciones Católicas más queridas y festejada en toda Colombia y América Latina. La Iglesia nos enseña que la Virgen María ocupa, después de Cristo, el lugar más alto y el más cercano a nosotros, pues Ella «por la gracia de Dios, después de su Hijo, fue exaltada sobre todos los ángeles y los hombres.
Desde siempre los cristianos hemos visto a la Virgen María como amparo y refugio de los pecadores, donde acudimos a protegernos en momentos de mayor tentación o grandes dificultades y para que nos ayude a cumplir Su voluntad en nuestra vida. En este rol, María se pone en medio de Dios y los hombres, es decir, ocupa el papel de mediadora, no como una persona extraña, sino como madre consciente de que como tal tiene derecho a hacer presente al hijo las necesidades de los hombres. (Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris Mater, Nº 21).
Virgen de Carmen, Reina de la paz, te pedimos por nuestra amada patria, dividida por el odio, la violencia, el resentimiento y su incapacidad de ser tolerante y de perdonar. Te suplico que siembres en el corazón de cada Colombiano y Colombiana esa semilla capaz de desencadenar un proceso de sanación interior, de reconciliación nacional, de respeto por las convicciones de cada uno, de admiración y acción de gracias por las inmensas maravillas que nuestra patria y su gente ofrece en su biodiversidad cultural y ambiental, y juntos construyamos una nación de paz y de desarrollo que permite el fin de las desigualdades y de las injusticias sociales. Te suplicamos por todos los que ocupan o vayan a ocupar cargos públicos para que todos los días su anhelo sea reducir las brechas de las desigualdades y siempre busquen el bien común con todas las herramientas constitucionalmente permitidas, y renuncien a la tentación del poder que humilla, de la corrupción que empobrece a los más pobres, y de la injusticia que dilapida los derechos de los más vulnerables.
Virgen del Carmen, Madre de las nuevas generaciones, bendice a nuestros niños y adolescentes para que crezcan como tu hijo Jesús, en sabiduría y gracia, que crezcan adoctrinados en los valores del evangelio en los cuales se destacan el amor al prójimo, la caridad hacia los que más necesitan de ayuda, el respecto por el medio ambiente. Bendice a los jóvenes para que se impongan en la exigencia de una sociedad que brinda oportunidades para todos, que posibilita la realización de sus proyectos de vida y que se desarrolle con el aporte y calidad humana e intelectual de todos. Que los jóvenes entiendan que la violencia jamás es y será el camino para construir una sociedad equitativa, justa y en paz.
Virgen del Carmen, Madre de las familias, bendice cada hogar, para que las familias sean escuelas de valores, paraísos de amor, entendimiento y felicidad. Que cada familia aporte para la construcción de una sociedad pacífica y que nunca deje de luchar por los derechos que les asiste para vivir con dignidad. Que en ninguna familia les falte el pan de cada día, el empleo digno, una vivienda con todas las condiciones de higiene, el acceso a la salud y educación para los hijos. Virgen del Carmen, ruega por nosotros y por nuestra amada Colombia. Amen.



