El nombramiento del exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia, Iván Velásquez como Ministro de Defensa en Colombia dividió al país; por un lado hay admiración y por el otro mucha desconfianza.
Este alfil en el tablero del Gobierno Petro Urrego, irrumpió abruptamente en el espíritu de reconciliación y acuerdo nacional que venía gestándose en el país. “Se asoman no solo las orejas, sino los dientes del lobo. El disfraz de oveja se cayó”, trinó la senadora Paloma Valencia, retratando de esta manera el sentimiento de desazón y miedo que reina en un sector del país incluido el estamento militar.
“El nombramiento de un enemigo acérrimo del partido y del jefe del partido de oposición como Ministro de Defensa no es solo un desafío; es una amenaza”, aseguró. Para ella, la oposición está en riesgo con su arribo.
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Velásquez fue coordinador de la investigación por parapolítica que derivó en la captura de más de un centenar de funcionarios, 50 de ellos congresistas. En 2007, alias “Tasmania” denunció desde la cárcel que un magistrado, Iván Velásquez, le había ofrecido beneficios judiciales a cambio de enlodar al Presidente de la República, de ese entonces Álvaro Uribe Vélez.
Velásquez se fue del país para presidir, junto con la ex fiscal Thelma Aldana, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) en esa Nación. donde suscitó elogios, pero también críticas feroces. El presidente de entonces, Jimmy Morales, le prohibió la entrada a Guatemala. Aseguró que su presencia afectaba la “gobernabilidad, institucionalidad, la justicia y la paz en el país”.
El día de las elecciones Velásquez trino: “Hay muchísimos más que 6.402 para desear que el 29 de mayo sea el día en que empiece el desmonte del régimen uribista y con el gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez, la Construcción de la democracia, la paz, el progreso, la vida digna para toda la población”, refiriéndose al número de falsos positivos que, según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), se cometieron en el gobierno de Álvaro Uribe.



