Existe muchas expectativas con el nuevo gobierno de izquierda, once millones de colombianos le dieron al presidente Gustavo Petro la oportunidad de administrar el país de manera equitativa, sin pasar eso si, por encima de los derechos de cada Colombiano.
Se piensa que será un gobierno justo, donde se apoye y oriente al humilde o al pobre a servir a su país desde la competitividad, el trabajo, el emprendimiento, a la creación de su misma estabilidad económica y social, más no a seguir con la mala costumbre de esperar un pequeño subsidio, que no se ha ganado, llevándolo a ser el mendigo de la sociedad, está más que claro, que esa política fue un fracaso de los gobiernos de derecha, quienes trabajaban más con la izquierda, les convenía mantener al humilde pensando, en que, su única oportunidad eran los ingresos solidarios, mientras ellos y sus empresas tenían el control.
Es la hora de dejar atrás este sistema mediocre, para darle la oportunidad a una nueva política, que abra puertas a la educación de calidad, invirtiendo en las condiciones de las mismas, pensado en maestros y estudiantes, no en contratistas que hasta el momento, habían centrado la calidad educativa en trasportes escolares y alimentación escolar como pretexto, para sus intereses personales, más no, la de los protagonistas de la educación, quienes requieren de atención, estímulos y recursos apropiados para que exista una calidad equitativa.
Hay ayudas que se pueden dar a madres cabeza de familia, pero aquellas que se lo merecen, aquellas madres que se desviven por darle lo mejor a sus hijos, cuyos resultados académicos y disciplinarios son excelentes, aquellas que se levantan cada mañana a criar a sus hijos para que sirvan a su país, claro que son merecedoras de un aporte a su labor, mientras que existen otras madres, que abandonan a sus hijos, los usan mientras reclaman los subsidios, quienes además los maltratan de todas las formas, viéndose esto reflejado en los malos resultados de los menores en el colegio, por tanto es necesario que para aportar a las madres cabeza de familia, se estudie la calidad de educación que estás dan a sus hijos, solo así tendremos un país justo y diferente.
Los colombianos sueñan con un país donde exista una salud digna, no una salud igual que la educación, pésima, con millones de EPS e IPS que solo buscan enriquecerse sin importar la vida del otro, que bueno que el señor presidente Gustavo Petro y sus ministros creen un sistema donde premien las clínicas y hospitales por salvar vidas y no por cada paciente fallecido, por supuesto que el panorama seria diferente, así mismo en las escuela, que el recurso que llegue no sea por estudiante, sino por la calidad que está ofrezca a cada estudiante, les aseguro que no habrá necesidad de invertir en seguridad.
Con esos dos pilares en el país, el resto de sectores se equilibraría, pues todos estarán centrados en hacer y ser, mas no sumidos en resentimiento social por la poca oportunidad de calidad de vida, esperando que le den todo, donde supuestamente se le garantizan sus derechos, pero no les ha puesto a cumplir con su deber, de recibir, pero a su vez cumplir con su país y el equilibrio del mismo, ya que, esto depende de lo que cada uno aporte, en todos los campos sociales, políticos, educativos, el país es de todos y el presidente Gustavo Petro va a trabajar, claro que si, con fidelidad, pero así mismo los Colombianos debemos aportar a ese cambio y equilibrio.



