Con la investidura este sábado de 20 nuevos cardenales, entre ellos el primero de Paraguay, con la mirada puesta en su sucesión, El Papa Francisco marca el futuro de la Iglesia.
Entre los mayores de 80 años que recibe el título cardenalicio se encuentra el arzobispo emérito de Cartagena de Indias, Jorge Enrique Jiménez Carvajal.
El pontífice argentino, de 85 años, que lidia con los achaques de la edad y no descarta renunciar por razones de salud, prepara el futuro de la Iglesia con la “creación” de 20 nuevos puestos de cardenales, 16 de ellos con derecho a votar en el cónclave que, llegado el momento, designará al próximo jefe de los católicos.
Con la investidura de los nuevos purpurados, el primer papa latinoamericano de la historia propone como modelo para el trono de Pedro a religiosos sensibles a los problemas sociales, que provienen de tierras lejanas, donde la Iglesia es minoritaria o está en crecimiento.
En la lista de 16 cardenales con menos de 80 años que se convierten en “príncipes de la iglesia” hay religiosos de India, Singapur, Mongolia y Timor Oriental, entre otros países.
Destacan también tres latinoamericanos: el arzobispo de Brasilia, Paulo Cesar Costa; el de Manaus, Leonardo Ulrich, el primer cardenal de la Región Amazónica, y el de Asunción, Adalberto Martínez Flores, quien se convertió en el primer cardenal de Paraguay.
Al término de su octavo consistorio, casi uno por cada año de papado, Francisco habrá elegido 83 cardenales del total actual de 132 electores, es decir, casi dos tercios. Una cifra determinante en caso de elección del Papa, ya que justamente se requiere la mayoría de dos tercios.
Fiel a su línea a favor de una Iglesia menos europea, cercana a los olvidados, el Papa nacido en Argentina eligió a dos africanos y cinco asiáticos, incluidos dos indios, confirmando el auge de ese continente.
Entre los nombramientos más notables figura el del estadounidense Robert McElroy, obispo de San Diego, en California, considerado un progresista por sus posiciones sobre los católicos homosexuales y el derecho al aborto.
Otro nombramiento emblemático es el del misionero italiano Giorgio Marengo, quien trabaja en Mongolia. Será el cardenal más joven del mundo, con 48 años.



