Por años los distintos gobiernos que el pueblo ha elegido, se dedicaban a crear leyes a favor de las grandes empresas y los más adinerados, menos a favor de aquellos que los elegían esperanzados en un cambio.
Luego de años viendo el descaro, la indiferencia de sus representantes, cansados de tanta barbaridad, de ser víctima de su elección, decidieron darle la oportunidad a la otra cara de la moneda, a un grupo de colombianos a los que a ellos les vendían una imagen sangrienta, de terror y miedo para evitar salir del poder, pero la gente decidió arriesgarse, ¿Qué más podrían perder?
Se podría decir que la elección no fue equivocada, fue acertada, toda la película de terror que se les vendió fue una cortina de humo, para evitar que el pueblo votase por el gobierno del cambio, ya que, esto los llevaría a perder el confort y el control, para continuar azotando y mantener a la gente como sus esclavos.
En el caso de La Guajira, se eligió a una senadora humana, preparada y con sentido social que no necesita intermediario para llegar al pueblo, ella misma toma atenta nota de las necesidades y gestiona para que se resuelvan, otros tienen secretarios privados que no les permiten a la gente acercarse a ellos, haciéndose los ciegos sordos y mudos, Martha Peralta, es todo lo contrario, ella es para su pueblo, lo que dice mucho de ella, escucha y como buena wayuu gestiona la solución, así mismo es el presidente del Cambio Gustavo Petro quien visita a cada región de Colombia junto a sus representantes, senadores y equipo de trabajo para oír al pueblo que lo eligió para darles soluciones, cosa que en la historia de Colombia jamás se había dado, pero es un Gobierno que trabaja para el pobre, el humilde y la clase media, quienes estaban extremadamente recargos, salvan al pueblo que pide auxilio frente a unos depredadores.
Colombia entera, sobre todo la Costa y La Guajira, celebra la intervención que el gobierno del cambio le dará con lupa a las empresas de servicios públicos, los que por años vienen protegidos por los de la tajada, permitiendo darle al pueblo azote, llevándolo al 70% de la población en condiciones de aprietos, estrés e impotencia, debido a las distintas arandelas, creadas para quitarle la plata del bolsillo, de manera exagerada, con recargos por reconexión, por mora, por reconexión no autorizada, alumbrado público que no existe, ni siquiera en la zona rural, multas, o sino buscaban al más pendejo para crearle costos excesivos de consumo de energía y de gas, cuanta barbaridad hay en Colombia.
Ahora tenemos un nuevo equipo, totalmente opuesto a los anteriores, un gobierno que escucha, que favorece, que está buscando las estrategias de solución para las zonas que han sido vulnerables por los depredadores y por las empresas que se aprovechan de la riqueza de la región y aún así abusan del poder que los de la tajada les daba, ahora andan apurados, corriendo, queriendo hacer estrategias que favorezcan al pueblo, la pregunta es ¿por qué no lo hicieron antes?
La Guajira sonríe como nunca, tiene esperanza con Martha Peralta senadora sabia y preparada, ella es la nueva visión a la que nos invita el gobierno del cambio.



