El Paro Distrital de este jueves 22 de septiembre no fue fallido. Esta es una Administración fallida que nos ha llevado a ser una ciudad fallida. Tal vez la convocatoria se hizo desde los sectores equivocados y eso causó la ausencia de muchos que aun estando en desacuerdo y en total posición de rechazo al improvisado gobierno de Dau, tienen el mismo sentimiento a quienes participaron de frente y de manera pacífica reclamando acciones concretas ante la grave crisis administrativa que afronta la ciudad.
A lo anterior podemos sumarle la ausencia de sectores sindicales que suelen fortalecer este tipo de actividades, es que para este gremio es complicado protestar en contra de tanto abuso del alcalde y les queda más fácil mirar a un lado, ¿Quién se queja con la boca llena? Pues por todos es sabido que la Secretaría de Educación Distrital les fue entregada desde el principio, ¿Por qué creen que ellos guardan silencio con lo que ocurre con la contratación del PAE? Sumemos a esto la indiferencia del Concejo de Cartagena ante esta convocatoria, ¿Atendidos? o ¿Miedo a que llegue y les vuelva a gritar malandrines?
Ayer grupos de cartageneros indignados por la ausencia de gobernanza en la ciudad salieron a protestar en diferentes puntos, tal vez no fue la cantidad de personas que los organizadores de este paro esperaban, tal vez al ser tantos puntos por tomar de manera simultánea terminó por atomizar la tan justificada protesta, que no fue el fracaso que el Alcalde y su tenebrosa escudera, la Secretaria del Interior, han tratado de mostrar, tal fue el éxito de la manifestación y la molestia que logró causar tanto en Dau como en González, que estos les mandaron el ESMAD para callarlos.
La molestia, el desagrado, la inconformidad, el desacuerdo de las grandes mayorías de la ciudad es evidente, hoy día tenemos menos ciudad que antes de 2020 cuando esta horrible noche inició.
Justificar la inoperancia de DAU, es tal vez el acto de desamor más grande que se puede tener por esta ciudad. Ya no quisiera ni hablar de lo que ha hecho, porque todo lo ha hecho mal, defender jurídicamente a este tipo es como quien defiende a un violador.
La ciudad está hastiada de la falta de coherencia administrativa, la falta de resultados, la falta de gestión. Aunque el claramente ha dicho que no lo eligieron para que gestionara proyectos, sino para acabar con la corrupción, esto es un chiste que se cuenta solo, que los entes de control no sirvan “pa’ un culo” como el mismo gritó en un medio local a su servicio es otra cosa, parece que es más grande el temor a lo que el alcalde pueda gritar bajo efectos de quien sabe que, que el temor a no cumplir con el deber de hacer control.
No soy una huérfana de poder, ni trabajo para nadie, como dicen los adoptados de Dau, Yo soy una ciudadana, una cartagenera a quien le duele su ciudad.
Hay que odiar mucho a Cartagena para defender a Dau y a sus secuaces, se requiere demasiada indolencia, para justificar el actuar de este patán, misógino, mediocre e inoperante, que nos ha gobernado solo con penas y sin gloria.
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Yo protesto y paro contra esta administración las veces que sean necesarias, sea quien sea que convoque, el objetivo es el mismo para todos, es la ciudad de todos la que están destruyendo.



