“…Como vivimos en un mudo de controversias para bien o para mal, querer figurar o darse a conocer o por hacerse el importante, muchas personas han catalogado al Papa Francisco de “mamerto de izquierda” o “comunista”…”
Quien en el mundo católico no recuerda ése 13 de marzo del 2013 cuando después de cinco votaciones en dos días de cónclave, resultó elegido Jorge Mario Bergoglio como el Papa 266 de la Iglesia Católica Romana, y en honor al Santo Patrón de la ecología, San Francisco de Asís, decidió llamarse Francisco, por ser “de Asís el Santo símbolo de la paz, la austeridad y la servicio a los pobres”. Padre Pacho como lo llamaban sus amigos del seminario diocesano de Villa Devoto -Buenos Aires- fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969 y para 1973 ya era el jefe de la orden jesuita de Argentina y ungido en 1992 como Obispo, 1998 arzobispo de Buenos Aires y cardenal en 2001.
El Papa Francisco, muy a pesar de tener estudios profundos de teología y filosofía, donde fue profesor y rector universitario, con tesis doctoral laureada en Alemania, tiene una excelsa formación como químico de alimentos, dado su enfoque direccionado al cambio climático, muy de moda en nuestros días. “El cambio climático es un problema global con graves implicaciones ambientales, sociales, económicas, políticas y para la distribución de los bienes”, escribió el Papa Francisco en junio del 2015 en su encíclica «Laudato Si…Alabado seas» sobre clima y medio ambiente.
Como vivimos en un mudo de controversias para bien o para mal, querer figurar o darse a conocer o por hacerse el importante, muchas personas han catalogado al Papa Francisco de “mamerto de izquierda” o “comunista”, por el hecho de pedir “la construcción de una sociedad igualitaria”, “un salario universal… para que cada persona pueda acceder a los más elementales bienes de la vida”, o por “la reducción de la jornada laboral para un mayor acceso de todos al empleo” y para callar tan satánicas y desobligantes afirmaciones expresó…“¿Si acaso son los comunistas los que piensan como los cristianos?”.
El Papa, en contexto con su formación, no dudó en aportar sobre un tema de actualidad como son los modelos económicos y por ser un estudioso de la economía ecológica unida al Desarrollo Sostenible, la Bioeconomía y la Economía Circular entre otras y presenta teorías constructivas con argumentos válidos que cuestionan la voracidad de la economía monetarista y de consumo y es por ello que criticó el sistema actual como «un modelo de vida económica y social caracterizado por tantas desigualdades y egoísmos».
¿Cómo tratar de “mamerto de izquierda” y “comunista” a una eminencia como el Papa cuando lo que trata en su propuesta económica es que sea concomitante con el ser humano, sus necesidades básicas, apartando el empresarismo dañino que busca solo su enriquecimiento, considerando a la persona como un ser autónomo que debe someterse a los requerimientos de unos cuantos potentados?. Por supuesto que los empresarios y los críticos de ultranza que no les importa el futuro humano y mucho menos el ambiental, le coloquen ése remoquete de “mamerto de izquierda” y “comunista”
La idea del Papa consiste en un nuevo modelo económico y empresarial en función al desarrollo integral de la persona, y cuando se habla de necesidades básica no se refiere únicamente al empleo y la alimentación, es un concepto mucho más extenso, un medio ambiente sano, agua potable, acceso a la educación y salud, pensión, recreación y descanso, al libre desarrollo de la personalidad, libertad de expresión y movilidad, derechos de los niños y de la mujer, apoyo a la familia, el amor y afecto, el respeto a la identidad cultural, étnica, raizal y grupos minoritarias.
A pesar de ser una inspiración Franciscana, el Papa ha irradiado su idea en el mundo globalizado donde profesionales, empresarios y emprendedores lo han tomado como una verdad que tiene valores que no pueden pasar desapercibidos, tomando como precepto un modelo económico moderno y humanista que incluya los axiomas ya nombrados, conjuntamente con el respeto a “nuestra madre tierra”.
La propuesta de una “Nueva Economía Global” se direcciona a la de generar una “economía social de mercado” cuyo objetivo es el de una sana combinación del bienestar social con la actividad empresarial, tesis que normalmente está catalogado como un “tercer camino”, entre el comunismo, socialismo y el capitalismo
En conclusión, la puesta en marcha de la economía de Francisco, no es exactamente nueva, existen muchos pensadores desarrollando dicha teoría económica, pero no mirando la persona como ser autónomo, sino como un ser relacional, enfocado en lo social, que no esgrime las diferencias inequívocas y propias del espíritu humano, pero si encasilladas al estilo del pensamiento filosófico del alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel (27 de agosto de 1770 – 14 de noviembre de 1831), donde expone que “…la humanidad y su esencia deben ser entendidos en su conjunto, y no como unidad de individuos que sirven a sus propios intereses”
Esperemos que las reflexiones se den en forma global, uniendo todas las teorías para salvar al mundo de la voracidad que implementan los impulsores de la economía salvaje y algunas empresas contaminadoras que están poco a poco van acabando con el concepto de desarrollo, sin importar la irracional explotación de los recursos y el bienestar del ser humano.



