Tras la designación de Lidy Ramírez Palencia, como enlace y representante de la Alcaldía de Cartagena de Indias ante el Concejo Distrital por parte del alcalde William Dau Chamat ¿se abre de nuevo la puerta a la corrupción?
El interrogante lo plantean varias ciudadanos que precisamente con la designación recordaron algunas maladrinadas de la mujer que estuvo como zar anticorrupción y resultó ser un fraude. Salió denunciada por hechos de corrupción que aún son materia de investigación por parte de los organismos de Control y la Fiscalía.
El peor alcalde que ha pasado por la ciudad, dijo que ahora Lidy Ramírez Palencia, será la encargada de buscar “la paz total” con los cabildantes para sacar adelante los programas y proyectos que beneficien a la ciudadanía. ¿Pero a que costo? ¿Tiene carta libre para negociar por debajo de la mesa? ¿Se prestaran los honorables concejales para este nuevo juego del alcalde?
Como se recordará sobre la mujer hay varias investigaciones disciplinarias y penales entre otras por haber tomado posesión en el cargo de asesora de despacho sin el lleno de los requisitos legales. También es investigada por detrimento patrimonial por indebida contratación.
En su paso fugaz por el Distrito de Cartagena, la llamada “Zar anticorrupción”, convenció al alcalde Dau que por ser psicóloga ella podía asesorarlo en todo lo relacionado con temas de salud y consiguió los nombramientos en el Dadis y en la ESE Cartagena de Indias, donde recomendó a Rodolfo Llinas Castro como gerente en propiedad y en su momento Luis Alfredo del Rio como director Administrativo de la ESE Cartagena, cargo del cual Llinas lo declaró insubsistente.
Desde su óptica como psicóloga sabe evaluar por donde entrarle a Dau; primero se hizo nombrar como “zarina anticorrupción” de donde salió porque no llenaba el perfil para ocupar dicho cargo, al salir hizo que el alcalde la contratara en la ESE Hospital Local Cartagena de Indias por $20.000.000, para prestarles sus servicios como psicóloga al personal que labora en esa entidad durante cuatro meses. Paralelo a eso consiguio millonarias OPS a todos los de su equipo de campaña cuando aspiró a una curul en el Concejo de Cartagena e inclusive a quienes trabajan en una fundación de la cual ella hace parte.
Lidy Ramírez, incidió de manera vital en la contratación de los directores del DADIS, Álvaro Fortich Romero, primo de su esposo y luego recomendó a Johana Bueno Álvarez. También estuvo involucrada en el tema de los petrovideos por ser la candidata de William Dau Chamat. En resumen ha ido de escándalo en escandalo y ahora se abre otro capítulo… Queda una pregunta ¿Retornaran más malandrines al gobierno Dau?



