- Por: Lic. Andrés Cavadía Tapias | Especialista: Alta Gerencia y Desarrollo Deportivo.
¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Santiago 4:1.
“La falta de sintonía entre el sistema educativo y el sistema deportivo de Colombia envolviendo la salud y la cultura, están fallando, porque si hay sinergia, todos los sitios o lugares deportivos estarían llenos de niños, jóvenes, adultos”, fue el pronunciamiento del Presidente de la Republica Gustavo Petro, en lo pertinente al deporte, recreación, actividad física y la educación física (DRAEF), siendo este un mensaje esperanzador para todos los colombianos que pedimos el cambio.
El Presidente continúa diciendo esta reforma que liderara la ministra del deporte, como ente rector invitaría a construir decisiones colectivas sociales, académicas, de salud, de cultura, desde el deporte, la educación física, la recreación, la actividad física, donde la ciudadanía se adaptara fortaleciendo la cultura ciudadana, siendo más equitativa y sostenible para todo el país.
La forma como se venía dando la política desde el Gobierno Central, con relación a las directrices de las reformas entre ellas, la salud, educación y la del deporte, bajo cualquier criterio, no mostraba beneficios a los ciudadanos, todo se centraba en un interés político, que se trasladaba de familia en familia el poder y seguir apoyando a intereses particulares.
A partir de la primicia del presidente de la Republica de Colombia, la preocupación de las personas que se perpetuaron y viven del deporte, que se apoderaron del sistema nacional del DRAEF, pregonando el famoso, “alto rendimiento, apoyando eventos deportivos nacionales e internacionales sin ninguna regulación, y construcción o arreglos de escenarios”, esto hizo carrera en todo el país.
El temor de hacer un diagnóstico de ese acuerdo Nacional que proponía el Plan Decenal DRAEF 2009 – 2019 a, Clara Luz Roldan y los dos Ministros del Deporte, la razón crear la anarquía para que cada municipio, departamento y organización haga lo que ambicionaba esa persona que estaba en su momento y lo peor, realizando los mismos programas con otros nombres y divulgando políticas desarticuladas.
El ministro Lucena se dedicó a tomarse fotos y a tirar cortinas de humo con nuevas reformas a la Ley del Deporte, desarticulando todo, lo que se había logrado a partir del plan decenal del DRAEF, que era establecer un acuerdo donde todo se articulara, para garantizar el derecho al deporte, la recreación , la actividad física y la educación física y a partir de ahí se establecían metas e indicadores que den cuenta de los resultados e impacto en relación con el desarrollo humano, la convivencia y la paz.
Un logro que establecía este plan era dejar atrás ese antiguo debate de cual era más importante la educación física, la recreación la actividad física o el deporte, el plan decenal no entra en ese plan, sino que subordina estas actividades al desarrollo humano, la convivencia y la paz.
Y es ahí donde se aferran el ministerio del deporte y ciertas personas allegadas que dicen ser del sector del deporte montan la reforma de la ley del deporte, creyéndose la panacea, apartan a la educación física, siendo la base del desarrollo motriz del ser humano, violando las normas internacionales en las cuales Colombia pertenece y mientras las discusiones se daban, los caciques del deporte disfrutaban del poder, de los viajes, prebendas y enriqueciéndose con el erario público de los impuestos que nosotros pagamos.
El ministerio del deporte tiene que cumplir su función de ente rector apoderándose de administrar la política pública del DRAEF, de gestionar los desafíos y las oportunidades que de allí se desprende el plan de política pública que deberán atender todos y cada uno de los organismos públicos y privados, municipales, distritales departamentales y nacionales que conformen un buen sistema nacional del deporte enfocado al ser humano.



