20 personas murieron, más de la mitad niños, y otros 14 resultaron heridas tras caer un autobús de pasajeros en una profunda zanja inundada en la provincia de Sindh, sur de Pakistán la noche del jueves 17 de noviembre. «El conductor no logró ver la señal de desvío en la carretera y el vehículo cayó», confirmó la Policía.
Entre los fallecidos figuran 11 menores, de 2 a 8 años, quienes probablemente viajaban sentados en el regazo de sus padres, dijo a AFP Khadim Hussain, de la Policía local.
Este año el país ha sido golpeado por lluvias monzónicas que cubrieron un tercio del territorio, desplazaron a ocho millones de personas y afectaron su deficiente infraestructura.
Pakistán registra el tercer mayor número de accidentes de carretera en el mundo, un triste récord atribuido a las vías decrépitas y los conductores imprudentes.



