El entrenamiento y la pericia de Lukas un perro antipolvora, evitó una vez más que la pólvora llegará a manos de niños, niñas y adolescentes en el municipio de Magangué.
El canino se ha convertido en una gran ayuda para los uniformados que adelantan operaciones para ubicar depósitos de pólvora y su uso indebido durante las celebraciones de la noche de velitas, navidad y fin de año.
Con la ayuda del perro más de 600 gramos de pólvora fueron incautados a un vendedor ambulante que pretendía comercializarla en un sector del Parque Las Américas.
En ese mismo sector el pasado 2 de diciembre, el canino sorprendió a otro vendedor ambulante quien llevaba en su canasta gran cantidad de pólvora y gracias a su fino olfato, fue sacado de las calles este tipo de material detonante que en ocasiones son los niños quienes terminan manipulando y ocasionándose daños irreparables.



