“…El verbo fornicar es pronunciado por personas, hombres y mujeres, casados o casadas que tiene relaciones fuera del matrimonio. Yo fornico, Tú fornicas, Él o Ella fornica…”
Hablar del hermoso país de Pakistán, es trasladarnos cinco mil años atrás y arroparnos en la historia de Carlos Magno y de los primeros budistas de “Gandhara” que impresionaron al mundo cuando en el famoso museo de artesanías de Berlín “Martin Gropius Bau”, exponían a la luz pública impresionantes obras de arte, monedas valiosas, oro, joyas, esculturas, relieves de pizarra negra y piezas de uso religioso, pertenecientes a sus monasterios y paraísos que convivieron en las estribaciones de los Himalayas y hacen parte de la herencia histórica budista de Pakistán
Pakistán se encuentra localizada al sur de Asia, con una superficie de 796.100 Km 2., y más de 225.000.000 de habitantes siendo su capital Islamabad y su moneda Rupias paquistaníes y para mejor ilustración ocupa el quinto lugar entre los países más poblados del mundo con impresionantes sitios turísticos a visitar como, La ciudad de Darra, El Lago de Managua, La Región de Gandhara, El enclave arqueológico de Taxila, El Valle de Swat, entre muchos más.
La historia de dicho pueblo es interesante cuando su primera constitución fue en 1956, pero ella no le duró mucho, solo dos añitos ya que un dictador de nombre Ayub Khan, se atribuyó, el 7 de octubre de 1958, poderes omnipotentes con un golpe de estado, logró consolidar su hegemonía y el 2 de marzo de 1961 promulgó por decreto “las leyes de la familia musulmana”
Allí inició gran parte de su historia con relación a la familia, el matrimonio, la poligamia y el divorcio, así como la religión y la importancia del Corán como el libro sagrado de los musulmanes. En él se encuentran reglas y preceptos diseminados que hacen parte de los principios generales que había que respetar como reglas únicas. Se le recomienda al hombre casarse con una mujer que crea en un solo Dios. “capítulo o sura II, párrafo 221. Más vale una mujer esclava, creyente en el Dios único, que una mujer libre, descreída o sea adorando varios dioses”. Sin embargo, también le sugiere al hombre que pueda tener hasta cuatro mujeres a la vez”
Los mártires de éste lado del océano no logramos entender como en pleno siglo de las libertades y el libertinaje se les castigue con un año en prisión a aquellos escariados que tengan la osadía de mantener relaciones fuera del matrimonio. Ello quedó plasmado en el nuevo código penal que tendrá vigencia dentro de tres años, además, no solo se castigará a los desenfrenados adúlteros, sino que también “la blasfemia, renunciar a la religión y las críticas a las altas autoridades del Estado”.
Creíamos que el conservadurismo religioso era potestad solamente de nuestros Azules colombianos que consideran el feminismo como una amenaza a las estructuras sociales tradicionales, muy en contra del liberalismo de occidente que respeta el eslogan español de “tener ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio, es normal y ayuda a la renovación de los espíritus”.
El verbo fornicar es pronunciado por personas, hombres y mujeres, casados o casadas que tiene relaciones fuera del matrimonio. Yo fornico, Tú fornicas, Él o Ella fornica, Nosotros fornicamos, Vosotros fornicáis, Ustedes fornican, Ellos o ellas fornican. Para los susodichos eclípticos con golpes de pecho de la era de Carlos Magno, les aplicamos el pretérito imperfecto / copretérito: Yo fornicaba, Tú fornicabas, Él o Ella fornicaban, Nosotros fornicábamos, Vosotros fornicabais, Ustedes fornicaban, Ellos o ellas fornicaban.
Los sexólogos modernos le explican al mundo oriental y occidental, donde practicar sexo fuera de casa, para sí evitar la monotonía, el aburrimiento, la falta de estímulo para los encuentros íntimos, como uno de los principales enemigos de las parejas.
Pongan atención: Durante un viaje en el vehículo, en el baño del trabajo, en la fiesta del vecino o amigo, el garaje, en el bosque, escondido en un parque, en el ascensor, en el baño del bar o discoteca, en las escaleras, sobre un montón de dinero o en una mesa de billar. Todo es imaginación.
Como premisa es importante respetar las creencias y cada país debe implementar sus normas y la población será la encargada de aceptarlas o apartarlas dentro del orden constitucional, mientras nosotros estaremos sumisos al famoso eslogan de “más fiel que poste esquinero…”



