«Un año que viene y otro que se va. Unos van alegres, otros van llorando». Se acerca el adiós a un 2022 lleno de alegrías, incertidumbre y tristezas. Son muchos los temas que casi obligatoriamente debería tratarse hoy en esta columna por necesarios y delicados, pero la vida me ha enseñado que no hay nada tan urgente que no pueda esperar.
Es más obligación social sembrar por optimismo que refregar lamentables hechos sobre todo en esta esperanzadora época.
Todos, absolutamente todos tenemos derecho a llenarnos de expectativas positivas en esta tradicional fecha. Es «un año que viene y otro que se va».
Te invito con todo respeto a colmar tus pensamientos en lo bueno que te sucedió en el 2022 y lo excelente que vendrá en el 2023. Ese es tú espacio de esperanza y felicidad. Sólo piensa en ello, dedícale estos últimos días del 2022 a sembrar la magnificencia de tus sueños, porque el que siembra y cuida, cultiva. ! Prepárate a recoger tú cosecha!
La tranquilidad, la paz son invaluables. Te exhorto que siembres esas semillas y hagas de ellas tú tesoro. Lo que realmente vale la pena no tiene costo, porque sería incalculable su valor. Mídetele a lo incalculable.
¿Vale la pena el correr tras el consumismo donde solo enriquecemos a unos que cada día convertimos en ultra poderosos con nuestra angustia de tener lo innecesario, que a ningún lado nos llevaremos? ¿Vale la pena dejar de disfrutar lo simple y maravilloso como comer en familia por tener el más actualizado de los celulares que nos aísla y priva de una extraordinaria y amena conversación presencial?
Tenemos que hacer un pare de reflexión y reorientación de nuestras metas, dónde ojalá la tranquilidad ocupe el primer lugar de ellas y no la sujetemos al voraz «el que más tenga» que nos tiene la vida hecha trocitos.
¿Qué hicimos mal en este 2022? Eso es pasado y que en el pasado quede solo como experiencia a no repetir. De verdad lo simple es tan enriquecedor, que el día que tomemos la determinación de disfrutar lo simple seremos verdaderamente millonarios.
Es fácil decirlo, fácil escribirlo, no debe ser tan fácil hacerlo pero llenémonos de optimismo en lograrlo, porque como dicen: por el camino que va la humanidad, la tercera guerra mundial será con las más sofisticadas armas que tiene el hombre y su capacidad de autodestrucción, pero la cuarta será con piedras. ¿Habrá valido la pena tanto corre que te alcanzo?
Que caigan infinitas lluvias de bendiciones sobre tus propósitos de este nuevo año 2023 y que Dios cumpla tus positivos sueños, haciendo realidad los benévolos deseos de tú corazón.



