Colombia país de las maravillas, donde por arte de magia éste año 2023 salen a la palestra pública del oscurantismo en que se encontraban los malos políticos y politastros para iniciar sus periplos regionales cuando el 29 de octubre se eligen gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles. Es necesario aclarar que si hay buenos políticos de carrera con liderazgo y no queriendo ser líderes por momentos aprovechándose de la coyuntura electoral.
Los vidrios polarizados de “las cuatro puertas” ya son cosas del 2022, los abrazos hipócritas y de judas son el pan diario y los ilusos creyentes de los politiqueros nuevamente sacan pecho cuando llegan a sus humildes viviendas para seguir creyendo que “ahora si vamos a vivir sabroso”, cuando el que sigue y seguirá por esa senda que desea la vicepresidenta de la Nación, Francia Márquez son los que verdaderamente ostentan el poder y los que son parte de la corrupción.
Cuando el 29 de julio de 2023 finalice el término para que los corderitos ya amaestrados hayan registrado los comités inscriptores de los grupos significativos, así como de los comités independientes promotores del voto en blanco, se apresten nuevamente para continuar con la lluvia de inscripciones de candidatos, que muchos de ellos solo lo hacen para impresionar, sacar provecho económico con los verdaderos candidatos, o aspirar a curules diferentes a las que se inscribieron.
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En la misma fecha se inicia la propaganda electoral en espacios públicos con vallas, carteles y pasacalles en todo el país y el 2 de agosto en medios de comunicación con el estribillo “propaganda política pagada”, muchos de ellos solo tendrán que retocar los avisos viejos que nunca borraron sin que las entidades de control los hayan sancionado, cuando utilizaron sitios prohibidos como puentes peatonales, postes, paredes, semáforos, avisos de señalizaciones y con daños ambientales con avisos, carteles y pendones en árboles.
Locolombia se ufana de ser un país político por excelencia, encontramos defensores a ultranza de ideologías de Izquierda, de centro y de derecha que normalmente se extralimitan con posturas sectarias por la defensa de esos ideales. Existen unos cuantos idealistas que se autodenominan “apolíticos” pero en el fondo son los que más opinan de política y despotrican de “Raimundo y todo el mundo” cuando en la oscuridad hacen parte de los que “viven sabroso”.
El irrespeto a la Constitución de 1991 es normal en nuestra democracia ya que no existe respeto para la pluralidad y equidad, cosa difícil de enlazar cuando en épocas pre-electorales se agudizan las contradicciones, donde los candidatos se aprovechan de las debilidades del Estado para criticar y criticar, destruir y no construir, actuaciones que los politicastros defensores de la extrema derecha y de la economía salvaje conocen al dedillo, permaneciendo al acecho para vilipendiar a los que están gobernando ya que se les están cortando las alas para que sigan viviendo sabroso.
Para éstos adalides existe un axioma mucho más poderoso, es “el gusanillo del poder” cuando están a las portas de perder el síndrome de la corrupción y el nepotismo, de los recursos ilimitados, familiares en los mejores puestos, dueños de todo lo que se mueve y vive, pero les falta “algo”, y es no perder el poder político, el poder de mando, el poder de figuración, donde difícilmente lo quieran dejar en poder de los verdaderos y honestos políticos.
El Estado proporciona innumerables privilegios que pueden ostentar los políticos, imponen las leyes para beneficio muto o de sus patrocinadores personales o empresariales, tienen acceso a contratos multimillonarios, manejan ministerios e institutos con burocracia y el nepotismo es galopante, situaciones que normalmente la población desconoce pero que hacen parte del vivir sabroso.
Esperemos los discursos veintijulieros con mensajes falsos y apocalípticos, incluso, atribuyéndoselos a la Palabra de Dios para idiotizar a sus súbditos alegando que el poder existente nos acerca al fin del mundo y hay que acabarlo ya que el nuestro o el pasado, es el mejor, cuando lo que desean es…seguir viviendo sabroso… Yo también anhelo vivir sabroso…



