El presidente de la JEP, Roberto Vidal López, confirmó en las últimas horas el hallazgo de una fosa común en zona fronteriza con el vecino país de Venezuela, cuyos datos fueron entregados por el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso en una audiencia. Las autoridades creen que en el lugar habría por lo menos 200 cuerpos.
La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, UBPD, indicó que teniendo en cuenta estas declaraciones está acopiando la información necesaria para la construcción del contexto como parte esencial de la investigación humanitaria y extrajudicial.
Destacan que ya ejecutaron un primer ejercicio de prospección no intrusiva en el área de Juan Frío, que pertenece al departamento de Norte de Santander, para fortalecer el diagnóstico en el territorio.
“A partir del acto de reconocimiento extrajudicial con el ex jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, organizado desde la agenda de No repetición del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, en la cual se develó la existencia de fosas al otro lado de la frontera con Venezuela, se avanza con la gestión diplomática para que el desarrollo de la búsqueda transfronteriza sea pronta y efectiva”, aseguran desde la UBPD.
El proceso ahora está a la espera de definir cuál sería el posible plan que se ejecutará y que requiere el concurso de técnicos de Colombia y Venezuela, para alinear la normatividad aplicable, establecer protocolos para la búsqueda y otros componentes relacionados con la investigación e intervención forense.
“Articularemos, como lo establece el mandato de la UBPD, todas las acciones que sean necesarias para buscar a nuestros desaparecidos en escenarios transfronterizos e informar a las familias sobre lo acaecido”, finaliza la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas.
Desde la JEP indicaron que Mancuso relató la desaparición de víctimas en territorio venezolano. “La orden de desaparecer a estas personas vino de la fuerza pública”, señaló, y precisó, que la desaparición de cuerpos “no hacía parte de la estrategia militar de los paramilitares, pues a ellos les interesaba armar un teatro de operaciones que incluía unos elementos de castigo, dolor y terror en la población para obligarlas a dejar de apoyar la guerrilla, y eso incluía dejar a las víctimas a la vista de la población”.
“Mancuso, indicó que en esa dinámica de desaparición de víctimas decidieron trasladar cuerpos a territorio venezolano. Unas víctimas fueron arrojadas al río, en la frontera. Pero miembros de autodefensas ingresaron y dejaron fosas en Venezuela. Allá hay por lo menos más de 200 personas desaparecidas”, dice la JEP.



